Una jovencita de 14 años, embarazada y desaparecida desde el domingo 3 de mayo en la localidad santafesina de Rufino, fue hallada ayer asesinada a golpes y enterrada en el patio de la casa de su novio, un chico de 16 años. Por el crimen, apresaron al menor, a su madre, a la pareja de la mujer y a los abuelos del adolescente: sospechan que nunca pudieron ignorar lo que pasó.
El cadáver de Chiara Páez estaba sepultado en el patio de la casa del sospechoso, en calle San Martín al 800, en el Bº Jardín. El padre del adolescente, que es policía en una comisaría local y quien no vive en esa vivienda porque es separado, lo entregó a la Policía.
El fiscal de la causa, Mauricio Clavero, dijo a la prensa "que se dispuso la intervención telefónica del celular de Chiara, el cual, por momentos, tenía activaciones", y a partir de ello se fueron "acercando a un punto, que era cada vez más cerca de la casa del novio". Finalmente, perros adiestrados dieron con el cuerpo de la chica y además de la detención del menor, Clavero ordenó detener a parte de su familia "porque lo ayudaron. No sé si a matarla, pero sí a esconder todo".
Fuentes: Télam y DyN
