David Andrés Ruiz (37 años, soltero, empleado municipal de Rawson) asegura que salió de su casa en Villa San Damián y manipulaba su teléfono celular mientras caminaba por la vereda de la plaza de su barriada con intenciones de juntarse con sus amigos, cuando dos sujetos en moto lo interceptaron para quitarle el aparato. David dice que recibió un cachazo que le provocó una herida en la cabeza, pero que aún así no se amilanó y se resistió. Y que entonces uno de los delincuentes les descerrajó cinco tiros: tres impactaron en la zona de la cadera y la pierna izquierda, otro más se incrustó debajo de la rodilla del mismo lugar fracturándole el peroné y el último le dio en el tobillo del mismo costado.
"Cuando me tiraron me di vuelta para protegerme y por eso me dieron todos los tiros del lado izquierdo. Es la primera vez que me pasa algo así y la verdad es que me podrían haber matado, me salvé por poco", dijo ayer desde una cama del hospital Guillermo Rawson.
El hecho ocurrió alrededor de las 22.30 del viernes y en principio se pensó que este operario del sector "parques y paseos" podía ser uno de los asaltantes de una distribuidora en calle Lemos, Pocito. Y tuvo custodia policial, hasta que se confirmó que nada tenía que ver porque ni su aspecto ni su ropa encajaban con las de los otros sospechosos, como tampoco las cosas que tenía encima, como su celular, distinto al sustraído a las víctimas, dijeron en la policía.

