El viernes pasado, a eso de las 4,40, un joven licenciado en seguridad e higiene de 28 años perdió la vida al chocar contra un guardarrail y salir despedido en uno de los tantos tumbos que dio su Peugeot 207 antes de que dar ruedas para arriba sobre avenida de Circunvalación, metros al Sur del puente con 9 de Julio, en Capital. Ayer, los exámenes en sangre encarados para intentar explicar porqué razón murió el también exjugador de futsal de Sportivo de Desamparados, Héctor Emanuel Poblete, revelaron lo que sospechaba el equipo de investigadores dirigidos por el fiscal Renato Roca (UFI de Delitos Especiales): una posible falla humana, al parecer, causada por el elevado grado de alcohol en sangre de la víctima, 1,92, casi el triple de lo que se tolera para conducir vehículos, dijeron fuentes judiciales.
La hipótesis de Fiscalía se reforzaba, además, por la presencia de dos botellas de bebidas de alcohol ‘blancas’. Y el hecho de que el joven hubiera estado reunido con amigos instantes de haber sufrido el mortal accidente. Ahora, el caso podría pasar al archivo.

