El caso del pensionado jachallero que fue encontrado herido de tres cuchillazos hace 20 días en una calle de la ciudad norteña ahora se convirtió en un homicidio. Aldo Aróstica, tal cual era su nombre, falleció ayer en la mañana tras una larga agonía en el Hospital Rawson a raíz de esos puntazos que recibió en el pecho y el abdomen.

El caso navega en un misterio, como al principio, dado que hasta la fecha no hay detenidos por el brutal ataque callejero ocurrido la madrugada del 13 de octubre último. Los investigadores de la Seccional 21ra de Jáchal habían apresado a un adolescente de 16 años como sospechoso, pero el juez Pablo Ortija lo dejó en libertad la semana pasada, dijeron fuentes del caso.

Aldo Aristóbulo Aróstica, de 58 años, vivía con un hijo discapacitado en el Barrio La Costanera en la villa cabecera de Jáchal. Era pensionado y también hacia changas, y tenía la costumbre de juntarse con amigos a beber. La versión es que antes del ataque lo habrían visto en un bar y en otro lugar tomando, pero se desconoce con quién andaba esa noche que sufrió la agresión.

Esa madrugada aparentemente volvía solo a su casa en bicicleta. Lo que sospechan es que se cruzó con otras personas y tuvo un entredicho o intentaron robarle, lo que derivó en una pelea. En realidad, todas son especulaciones porque hasta la fecha la Policía no dio con testigos que hayan visto la agresión. Sólo se sabe que alguien encontró a Aldo Aróstica apuñalado y moribundo. Y ayer tuvo su triste desenlace en el hospital.