El celular de Fernando Pastorizzo, el joven asesinado por su novia, Nahir Galarza, está en el ojo de los investigadores que trabajan para desbloquearlo. El peritaje, hecho por Gendarmería, arrojó que el muchacho cambió la contraseña del teléfono días antes del crimen porque la chica había descubierto su clave.

 

Una fuente de la investigación aseguró que Nahir accedió al celular del joven y le borró contactos. También explicó que en el smartphone de ella, al cual sí pudieron ingresar, encontraron una conversación de WhatsApp donde Fernando le reprochaba lo que había hecho y le preguntaba cómo había descubierto la clave. “¿Cómo hiciste para descubrir el PIN?”, indagó él, a lo que ella le respondió: “Te conozco muy bien”.

 

El celular de Fernando era un Motorola G5 Plus XT1680. Se accedía a través de un sensor biométrico con huellas digitales para abrir el sistema y también con un gráfico y un PIN para la mensajería instantánea de WhatsApp. Nahir sabía ambos. Los amigos sostuvieron que el joven usaba un “dibujo muy difícil, un garabato” para desbloquear el teléfono.

 

Fuentes judiciales informaron a Télam que los expertos de Gendarmería Nacional le pidieron a los investigadores la computadora personal de la víctima para tratar de vincularla al smartphone encriptado. De esta forma, intentarán acceder al teléfono.

 

Los peritos de Gendarmería son los segundos que intentan entrar al celular sin éxito. Los primeros habían sidos los especialistas de la Procuración de Entre Ríos, que tampoco lo lograron.