San Juan, 11 de junio.- Increíble pero real. Pese a que el local está ubicado en pleno centro y que el atraco fue a plena luz del día, nadie vio nada. Los únicos testigos son los empleados que fueron víctimas del robo.
Como si fuera poco, la falta de cámaras de seguridad en el lugar complica las cosas para intentar localizar a los dos malvivientes que ayer ingresaron armados a la financiera ubicada en el cruce de Laprida y Mendoza, y se llevaron $28 mil.
Al momento del hecho, uno de los delincuentes estaba a cara descubierta, mientras que el otro tenía un casco puesto. A los empleados les resulta casi imposible aportar información, ya que fueron obligados a mirar para abajo.
Pese a la falta de pistas concretas, desde la policía afirmaron que realizaron allanamientos en la zona de Chimbas, todos con resultados negativos.
