"Ya vengo". Esas fueron las palabras que le dijo José Alberto Castro, un albañil de 37 años, a uno de sus tres hermanos con el que había compartido una cena y unas cervezas por el día del trabajador la noche del sábado en una casa del barrio Colón, en Santa Lucía. Sin saberlo, esas serían las últimas palabras que diría el obrero antes de sufrir un terrible accidente que le costó la vida ayer a la medianoche. Un par de horas después de la reunión, el albañil salió sin decir a donde iba, agarró su moto y en una calle de tierra tocó un montículo de arena y perdió la estabilidad. Pero el hombre siguió unos pocos metros hasta que pisó un bordo en el camino que lo despidió del rodado y lo hizo caer de cabeza, provoncándole la muerte en el acto, precisaron fuentes policiales.

Todo sucedió ayer minutos después de la medianoche frente a la casa 7 de la manzana "G", sobre una calle de tierra (sin nombre) ubicada unos 25 metros al Este de calle Chacabuco, en el Barrio Colón, Santa Lucía, dijeron vecinos y en la policía. Por allí circulaba José Castro en una Cerro 150cc., un albañil apodado "El Pollo" que vivía en Córdoba y que había llegado hace dos meses a la provincia para trabajar en una empresa constructora junto a Juan, uno de sus tres hermanos. Era el mayor de los tres y tenía un hijo de 9 años, afirmó Juan Ramón Castro.

El sábado en la noche, los tres hermanos se juntaron a cenar y a tomar unas cervezas, festejando el día del trabajador, contó Juan. "Estuvimos los tres juntos, tomamos unas cervezas y después yo me fui a mi casa", afirmó el hermano del fallecido.

La versión es que José agarró su moto y salió sin decir a donde iba. Pero a las cuadras, cuando circulaba sin casco y, supuestamente, a alta velocidad, se fue contra el montículo de arena. Allí perdió el control y a un par de metros, cuando pisó un bordo de la calle, salió despedido unos 8 metros y cayó de cabeza, dijeron en la policía.

Algunos vecinos escucharon un tremendo estruendo y cuando salieron, se toparon con la polvareda, la moto destruida y el albañil tendido en el suelo, inerte, explicaron. Luego llegó una ambulancia y comprobó que había fallecido.

"Mi hermano nunca tuvo un accidente y realmente no puedo creer como terminó", afirmó entre lágrimas Juan Castro.