María Laura Carrizo (37) cayó por segunda vez en este año por fraude.

 

No hay caso, María Laura Carrizo (37) deja la cárcel y otra vez vuelve a reincidir con la modalidad delictiva que más rédito le deja: el fraude con casas del IPV, un engaño que siempre resulta exitoso por la falta de vivienda en la gente. Estuvo sospechada en 2013 y quedó libre (la estafa es excarcelable). Volvió a caer en abril pasado con otra supuesta cómplice, por engañar a unas 60 personas y luego de pasar un tiempo en prisión otra vez fue excarcelada.

Y el jueves volvió a ser detenida por los policías de Defraudaciones y Estafas que comandan la subcomisario Cintia Alamo y el inspector Demetrio Illanes, esta vez luego de una decena de denuncias que la ponen en la mira por el mismo cuento: decir que es empleada del IPV y puede conseguir, $10.000 per cápita, la inscripción y la adjudicación en un remanente del cupo de viviendas del barrio del sindicado de los Plásticos en Rawson. La misma mentira usó un supuesto cómplice que también fue detenido ayer, Sergio Illanes (42), indicaron. El caso lo denunció el interventor del IPV, Juan Pablo Notario. En la Policía sospechan que engañaron a unas 50 personas y pudieron embolsar medio millón de pesos. Las pruebas los complican, dijeron. Esperan más denuncias.