Hace tres semanas, Virginia Muñoz (28 años, madre de dos hijos), una empleada de una estación de GNC, sufrió un intento de robo cuando iba a trabajar en su moto: dos sujetos armados se le atravesaron en calle Oro, pero la chica aceleró a fondo y escapó. El miércoles, cuando la joven regresaba del trabajo, fue emboscada de nuevo por dos jóvenes. Esta vez Muñoz no pudo escapar. Los malvivientes la encañonaron y le exigieron su rodado. La muchacha accedió sin ofrecer resistencia, pero cuando se estaba bajando, uno de los malvivientes le disparó a quemarropa en una pierna y se la quebró, explicó Muñoz. Tras el ataque, los ladrones escaparon en el vehículo y la joven quedó internada en el hospital.

Virginia relató que eran las 23.30 cuando salió de trabajar en una estación de avenida Benavídez, Chimbas, y emprendió el regreso a su casa en el Bº CGT Chimbas en su moto Zanella Sol 110cc. En el camino, acercó a una compañera hasta calle Salta y luego dobló al Este por calle Oro.

Al llegar a ruta 40, Muñoz vio a dos adolescentes, quienes le dijeron cosas subidas de tono mientras cruzaban la calle. “No les di importancia. Ellos cruzaron y esperé del otro lado el paso de los autos. Apenas pasé la ruta, los chicos éstos se me atravesaron en el camino”, contó Muñoz.

Uno de los jóvenes se paró de frente y agarró el manubrio del rodado para que la joven no avanzara. Su cómplice se quedó a un costado. “Me dijo: dame la moto, dale, dale, bajate. Ahí sacó un arma y cuando me estaba bajando, me enredé con el casco y me disparó. Había gente alrededor, pero nadie hizo nada”, relató la víctima.

El plomo ingresó por su gemelo izquierdo y le quebró el peroné. Muñoz se hizo a un costado de la calle como pudo y los delincuentes huyeron en la moto “como si nada”. “Esa zona es terrible, todos los días hay algún robo o algo por el estilo”, se quejó Muñoz.