Un obrero de la construcción se detuvo en la calle a auxiliar a una mujer que estaba tirada a la orilla junto a una bicicleta y terminó siendo víctima de un violento asalto. El hombre inocentemente cayó en una trampa. Lo que pasó fue que la muchacha en realidad era un señuelo y estaba acompañada por al menos dos sujetos que lo atacaron a golpes y le robaron 6.000 pesos cuando lo único que quería era ayudar.
El que cayó en la insólita emboscada fue el maestro mayor de obra Ricardo Ponce (51), un obrero que ayer minutos antes de las 8 iba en su camioneta hacia Pocito para empezar su jornada laboral. Él transitaba por calle Hipólito Yrigoyen (ex San Miguel) en dirección al Sur, cuando vio a una mujer tendida sobre la banquina, al lado de una bicicleta. Esto fue cerca de calle 5, frente al Bº Malimán, en Rawson, dijeron. ‘Pensé: la atropellaron o se desmayó. Y me bajé de la camioneta para ver qué le pasaba. Hice unos pasos y me pegaron por la espalda. Tienen que haber sido piñas, o no sé que con qué me golpearon, pero caí al suelo y quedé sin respiración. Pensé que me moría’, relató Ponce.
Lo único que recuerda es que vio a la mujer, que había servido de anzuelo para engañarlo, escapando con la bicicleta junto a dos hombres. Dio la casualidad que en esos momentos pasaba por ahí un compañero suyo y lo ayudó. Cuando se repuso, descubrió que le habían robado los 6.000 pesos y la documentación que llevaba dentro de la camioneta. Además, le sacaron la llave al rodado y se la tiraron.
‘Me da bronca y pena. Me roban a mí, que trabajo todo el día y no ando robando ni haciendo daño a nadie’, dijo el trabajador, quien es de otro barrio humilde como el Victorino Ortega.
