Con la presión baja, deshidratado. Tirado boca abajo en el suelo, debajo de unos olivos y vestido apenas con una remera de algodón, una camisa, un pantalón deportivo y borceguíes. Y lo más grave, a punto de desmayarse. Así fue como hallaron ayer en la mañana a un anciano de 76 años que había salido unas 20 horas antes de su casa en Ullum para buscar leña en una finca cercana y que por culpa del viento Zonda se desorientó en ese campo, explicaron sus familiares. Luego de su desaparición, sus allegados dieron aviso a la policía y desde la tarde del martes lo buscaron alrededor de 70 personas por los campos ulluneros. Afortunadamente, dieron con él y luego de haber pasado una noche a la intemperie y soportando las bajas temperaturas, el anciano se recuperaba favorablemente, dijeron sus parientes.

Hipólito Rogelio Cortez (padre de 5 hijos) nunca se perdió ni sufrió ningún tipo de enfermedad. La mayor parte de su vida trabajó en una cuadrilla de mantenimiento de la vieja empresa de energía "SES" y hace más de una década lo hizo como jornalero en la finca "Diferimientos Agrícolas Sanjuaninos", donde completó los 8 años que le faltaban para jubilarse, contó Alfredo Costa, su yerno. Ese campo de 300 hectáreas, cerrado perimetralmente con una malla metálica, está situado unos 4km. al Sur de la vivienda del anciano de Bº Dique, en Ullum.

El martes a las 13.30, Cortez tomó su bicicleta y enfiló -como todos los años- hacia esa finca donde lo esperaba un amigo que le iba a cortar la madera. Después, transporta la leña en vehículo hacia su casa, contó Costa.

Pero ese obrero no fue a trabajar a causa del viento y el anciano comenzó a dar vueltas por el predio. Allí fue que se perdió entre los parrales. "Me dijo que el viento lo desorientó y no pudo encontrar el camino de regreso a la entrada del predio", dijo su yerno.

Alrededor de las 19.30 de ese día, unas 70 personas, entre familiares y policías de Bomberos, Sección Canes y de las comisarías 14ta. y 15ta. salieron a buscarlo, precisaron las fuentes. A las 10 de ayer, uno de sus hijos encontró al anciano tendido en el suelo, bajo un olivo, balbuceando. Estaba en la parte Sur del diferimiento y lejos de la entrada, señaló Costa.

Después lo llevaron al SIC de ese departamento y de ahí lo derivaron al hospital Rawson, donde confirmaron que su vida no corría peligro, dijeron las fuentes.

"Pensamos lo peor, pero gracias a Dios lo encontramos vivo porque no dejó de caminar. Se está recuperando y hasta bromeó con ir de nuevo por la leña", afirmó ayer el yerno del anciano.