Libertad por pasar 3 años preso sin un fallo, pero con una condición inedulible: una fianza personal de $300.000, es decir ofrecer personas "con solvencia moral y económica" que puedan responder en caso de que no cumpla con el tribunal, por ejemplo fugándose. Como el tribunal no exige dinero cantante y sonante o una propiedad a hipotecar (es decir una fianza real), que el ex comisario inspector Alejandro Agustín Pereyra salga del penal de Chimbas es cuestión de horas. Eso sí, enfrentará un juicio (sería tras la feria judicial) por intentar matar a tiros y quemar al empresario Hugo Naranjo.

La liberación del ex comisario fue resuelta ayer los jueces Félix Herrero Martín, Juan Carlos Peluc Noguera y Arturo Velert Frau (Sala II de la Cámara Penal) en medio de cruzadas críticas subterráneas sobre a quién atribuir las demoras del expediente. Esas demoras, llevaron a que Pereyra, principal y único sospechoso por el resonante atentado contra el empresario Hugo Naranjo en sus oficinas, el 27 de mayo de 2006, cumpla tres años de prisión preventiva y sea liberado.

"La resolución del tribunal dedica la mayor parte a responder a la oposición de la fiscal (a la liberación), pero nada dice de porqué se llegó a esa situación. Acá se rompieron los platos y nadie estuvo en la fiesta", se quejó un alto funcionario judicial. El único que más de una vez atribuyó la demora del expediente al juez que investigó, Guillermo Adárvez, fue el abogado de la víctima, Javier Cámpora. De ahi en más hubo voces por lo bajo que apuntaron contra los "excesivos planteos" del mismo Cámpora, y hasta las supuestas demoras en la Sala III de la Cámara Penal (intervino en las apelaciones) y en la misma Corte de Justicia.

Ayer los jueces resolvieron que no había razones para prolongar el encierro preventivo de Pereyra. Y así rechazaron los argumentos de la fiscal Alicia Esquivel, quien se oponía a la libertad del imputado, entre otros motivos, por la gravedad del hecho, por su condición de policía y hasta por las maniobras dilatorias que, a su entender, interpuso su abogado defensor, Diego García Carmona.

Pereyra fue detenido el 28 de mayo de 2006, horas después de que Naranjo se arrastrara hasta la calle a pedir ayuda y lo señalara como autor del ataque. Luego, Naranjo declaró que el mismo Pereya le dijo que iba a matarlo, mandado y pagado por el empresario Eduardo Fornasari (ex patrón de Naranjo), quien pasó 401 días preso bajo esa sospecha, hasta que fue sobreseído para siempre del caso.

Una vez en libertad, Pereyra deberá cumplir ciertos requisitos: como fijar domicilio y someterse al control del Patronato de Presos, Liberados y Excarcelados. Abstenerse de concurrir a las cercanías del domicilio y a los lugares de trabajo de Hugo Naranjo. Adoptar oficio, arte, industria o profesión adecuado a su capacidad. Depositar en el tribunal su pasaporte (si lo tuviere). Prohibir a la policía federal que le otorguen uno, por si lo no lo tiene. Presentarse al tribunal cada 15 días y firmar un acta. No salir de la provincia sin autorización del tribunal. Prohibición absoluta para salir del país.