El organismo de Control de Gestión pidió la dura sanción de 25 días de suspensión para un jefe policial que se llevó un televisor LED de 42 pulgadas que era parte de un secuestro judicial y que estaba en depósito en una comisaría.
El sumario administrativo se inició en el 2013 y la justificación que dio el funcionario fue que el aparato se le rompió y lo llevó a "reparar", lo cierto es que no había registro de nada y lo devolvió después que estalló el escándalo, según la Policía.
Lo acusan de violar el régimen disciplinario policial y por el mismo caso hay otros dos comisarios que también serían castigados, con penas más leves, por no haber denunciado el hecho antes, aseguraron.
El policía en cuestión es el comisario Julio Barrera, quien no puede ascender desde que comenzó la investigación interna a fines de 2013, señalaron en la fuerza. El aparato desapareció justamente cuando él era jefe de la Seccional 5ta de Santa Lucía. En la actualidad está en la Seccional 3ra.
La Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública, que investiga el mal proceder o posibles delitos cometidos por policías, ya se expidió este mes sobre el caso y pidió a la Policía provincial que sancione a Barrera, confirmó ese organismo.
Ahora es un tribunal de disciplina de la propia institución el que tiene en sus manos la causa y en cuestión de días podría salir la resolución final de la Jefatura de Policía. Los otros dos salpicados por el escándalo son dos comisarios, uno de ellos era el segundo jefe de Barrera y el otro fue su reemplazante en la comisaría.

