Entraron, se llevaron lo que querían y salieron a toda velocidad. Esa es, palabras más o menos, una posible versión resumida de lo que ocurrió este jueves en una sucursal de Carrefour ubicada en Florencio Varela (Prov. de Buenos Aires). Los delincuentes ingresaron y se dirigieron al sector donde opera Pago Fácil. Tras reducir a los empleados, se llevaron 6 millones de pesos.

Y todo en minutos. La esquina de las calles Mosconi y Avenida del Trabajo todavía conservaban cierta calma cuando se fueron los ladrones como si nada hubiera pasado. Después se conocerían llamativos detalles del caso.

Por ejemplo, que los delincuentes habían pintado con aerosol la lente de las cámaras de seguridad para no ser detectados. Ese detalle les permitió actuar con impunidad y hace que las pistas todavía sean escasas. Asimismo, se ve que tenían el dato sobre el sitio al que llegaba el dinero, ya que poco antes un camión blindado de la empresa Prosegur habría dejado los billetes allí.

Los atacantes huyeron en un auto gris y en estos momentos la Policía intenta dar con ellos.