Un niño de 9 años murió de un tiro en la cabeza en la tarde de ayer, cuando pretendía alejarse de una pelea entre dos familias vecinas en el barrio Villa Paula, Chimbas. Tras el crimen de Kevin Alexander Borques, se desató la furia vecinal. En pocos minutos, la casa de la supuesta autora del disparo y también la vivienda de su ex pareja, fueron incendiadas y saqueadas, sin que la Policía pudiera evitarlo.
Jóvenes, mujeres, niños entraban y salían como hormigas para robar lo que pudieron: ropa, vajilla, electrodomésticos, juguetes y cualquier cosa que las llamas no hubieran alcanzado. Así se pudo ver en el fondo de una de las casas, a un grupo de chicos intentaba arrancar las ruedas al esqueleto humeante de una moto 150cc.; sobre el techo, a dos muchachos descolgando el tanque plástico del agua; a otro joven, arrancando de la pared un calefón a leña y hasta un chico huyendo a toda carrera con una tetera.
Anoche, la supuesta homicida y su ex pareja estaban presos y la Policía buscaba a otro sospechoso, dijeron fuentes policiales.
Todo empezó cuando Julio César Carracet (27) y su ex pareja, Yolanda Godoy (24), fueron a increpar a un hijo de su vecina Gloria Milicay, al que acusaban de haberle robado cosas con otros jóvenes, contó la mujer.
Carracet y su ex mujer discutieron con Milicay y sus hijos y hasta se tiraron unas trompadas. "Ahí él me amenazó y le pidió a ella (Godoy) que le trajera las armas. Después se fueron", contó Millicay. Pero como Gloria se quedó con sangre en el ojo, fue a increpar a Carracet, que vive en la casa 15 de la manzana C.
Allí hubo otra discusión en la calle. En eso apareció Godoy con su actual pareja, de apellido Rivero (prófugo), a bordo de una moto. "Ella se bajó y sin decir nada sacó un arma y empezó a disparar como loca", dijo Milicay.
A unos 30 metros, por la vereda de enfrente, caminaba a refugiarse a su casa Kevin Alexander Borques (9) junto a su prima, contó su abuela, Paula Navarro. Pero no lo logró. Un proyectil le dio en la nuca y el niño cayó ensangrentado, según la Policía.
Godoy y su novio se subieron a la moto y antes de escapar, cargaron a los dos hijos de la mujer que jugaban cerca de allí. En tanto, Carracet corrió a refugiarse, dijeron las fuentes.
Desesperados, los familiares del chico llamaron a la Policía y después de varios minutos, una ambulancia lo trasladó al hospital. Aunque fue inútil: Kevin falleció en el camino, contó entre lágrimas Rosana Borques, tía del niño.
Entonces los vecinos persiguieron a Carracet y la Policía lo salvó de un linchamiento, aunque quedó detenido en los calabozos de la Comisaría 17ma., según la Policía.
A todo esto, otros vecinos quemaron por completo la casa del joven y una moto. Luego de que los bomberos controlaran las llamas, un grupo de unos 40 jóvenes arrasaron con todas las cosas que quedaron casi sin daños en el interior y hasta con el tanque de agua y el calefón a leña.
Pero la furia vecinal no terminó allí. Después, incendiaron y saquearon la casa que habitaba Godoy con su actual novio, a la vuelta de la casa de Carracet.
Más tarde, la supuesta homicida se entregó en el Segundo Juzgado de Instrucción acompañada de un abogado, dijeron en la Policía.
Anoche, unos 15 efectivos, entre personal del Comando Radioeléctrico, Bomberos y policías de la Comisaría 17ma., dirigidos personalmente por el comisario Daniel Puebla y el subcomisario Aldo Brizuela, custodiaban las casas atacadas.

