’Estamos muy satisfechos con el fallo, porque establece la responsabilidad que siempre le cupo a Camargo. Otro punto importante de la resolución es la revocatoria de la falta de mérito y la orden de captura que ordenó contra Lucio Gallardo Soto, el supuesto ejecutor del crimen’. Lo dio ayer Marcelo Arancibia, abogado de la familia de Guillermo Romero, el exboxeador asesinado de un disparo en febrero de 2011 en la puerta de su casa en el barrio Colón de Santa Lucía.
Según informó el letrado, el juez de Instrucción Maximiliano Blejman procesó ayer con prisión preventiva a Martín Camargo (32) por considerarlo partícipe principal del homicidio agravado por alevosía contra Romero. Y ordenó recapturar a un sujeto que estuvo preso, sospechado de ser uno de los dos que el domingo 6 de febrero de 2011 llegaron en moto a la casa de Romero para someterlo a una total situación de indefensión: mientras uno lo distraía llamándolo en tono familiar para que saliera hasta la vereda, el otro le salía por sorpresa y le daba un tiro a traición con una pistola 9mm. Romero murió 14 días después.
POR QUÉ CAMARGO:
Según Arancibia, en su fallo el magistrado enumeró los indicios que ponen a Camargo como el autor intelectual del trágico fin de su vecino. Entre los motivos que llevaron a Camargo a ordenar el crimen figuran, una breve relación sentimental entre una hija de Romero con el detenido, algo que generó problemas. Y las denuncias del exboxeador de que el sospechoso vendía drogas.
Tres violentos ataques y las amenazas de Camargo previas al homicidio. El anuncio de que ‘vos no buchoneás más, mañana sos boleta’. Dos testigos que lo señalan como quien, antes del homicidio, le pasó un trapo negro envolviendo un arma a un tuerto (sería Gallardo Soto). Los dichos de los homicidas: ‘esto es un encargo de Camargo’. Y el hecho de que desapareciera desde aquel domingo del traicionero ataque, son para el magistrado indicios claves de que únicamente Camargo pudo idear el plan homicida, pues Romero no tenía problemas con nadie más. El fallo aún no está firme.

