Un pedido en el Tercer Juzgado Correccional para que acepten como parte querellante a la madre y la mujer del joven desaparecido en la cañería cloacal de Santa Lucía, el pasado 19 de marzo. Y una ruidosa marcha desde la sede de OSSE hasta Tribunales, en la que casi 50 personas lanzaron críticas a la empresa que contrató a la víctima y al gobierno, y exigieron en Tribunales poner el máximo empeño en la investigación hasta esclarecer qué pasó con Rodrigo. Esos dos hechos se complementaron, ayer en la mañana, en la primera manifestación masiva para reclamar por Rodrigo.
"Como patrocinante de Norma Muñoz (madre) y Erica Olmos (madre del hijo de Rodrigo) una de las primeras medidas de instrucción que voy a pedir es que se corte el caudal de líquidos cloacales en los colectores Norte y Sur, para poder vaciar la cañería de 1,60 metros que está en el interior de la planta (de tratamiento) del Bajo Segura, con la idea de realizar allí un rastrillaje minucioso y a fondo, que antes fue impedido por el flujo de líquidos y una importante capa de sedimentos", dijo ayer Maximiliano Blejman, luego de presentarse como abogado de la parte querellante.
La familia de Rodrigo está convencida de que el cuerpo puede estar en la planta, a pesar de que Bomberos lanzaran numerosas veces un gancho y hasta se metieron en algunos de los tramos de esa cañería de unos 170 metros. Ese tramo también fue revisado por las cámaras de video de Obras Sanitarias de Mendoza, sin éxito. "Lo único que pido es justicia, que se esclarezca todo. Vamos a seguir haciendo marchas hasta que aparezca el cuerpo", dijo ayer Norma Muñoz, madre de Rodrigo, luego de entrevistarse con el juez interino del caso.

