El último robo ocurrió el jueves a la noche, pero se vienen repitiendo casi todos los días desde el sábado último, denunció Juan Chávez, el encargado de esa propiedad ubicada en calle Oratorio, cerca de Benavídez. El obrero aseguró que en estos días también saquearon una vivienda vecina y semanas atrás robaron el bidet, el inodoro y la grifería de la casa en construcción del dueño de la finca.

Lo que más sorprende es el trabajo tipo hormiga de los ladrones que, utilizando pinzas y otras herramientas, cortan los alambrados por tramos y poco a poco se están llevando el cerco perimetral de la finca.

Calculan que sustrajeron más de 150 metros de alambrado, todo por un valor de 15.000 pesos, según el encargado.