No tardaron en llegar los primeros coletazos en la Policía a raíz del escandaloso robo de 7 computadoras en un negocio céntrico el jueves último, en el cual los ladrones fueron filmados por una cámara de seguridad en la calle y aún así no detectaron el hecho a tiempo.

Los primeros en ligarla fueron dos oficiales de la Seccional 1ra. y un tercero de otra división, a los que castigaron con 7 días de arresto supuestamente por no haber estado patrullando a la hora en que se producía el ilícito, revelaron altos jefes de esa fuerza. Hay otros cinco uniformados de la Central de Policía a los que le iniciarían causas administrativas por las posibles fallas en el control del monitoreo de la cámaras esa noche, señalaron las fuentes.

Las sanciones disciplinarias fueron dispuestas por el propio jefe de Policía, comisario general (r) Miguel González, después del malestar que generó el robo perpetrado contra el local de San Juan Informática en avenida Rawson, metros al Sur de calle 25 de Mayo, en el centro capitalino, según fuentes de la fuerza. Es que los dos delincuentes estuvieron minutos antes merodeando en la puerta del local, después violentaron con una barreta la cerradura de la persiana y destruyeron la puerta de vidrio. En 50 segundos y pese a que se activó la alarma, los ladrones entraron al negocio, se llevaron 7 notebooks por un valor de 30.000 pesos y un disco de memoria portátil valuado en 700 pesos, y huyeron sin dificultad. La bronca de los máximos jefes policiales -al igual que del dueño del local- vino porque cerca de la esquina de Rawson y 25 de Mayo hay una cámara de seguridad que supuestamente tomó imágenes de los ladrones frente al local, pero los policías encargados de la Sala de Video en la Central -donde monitorean y controlan las cámaras- no se habrían dado cuenta de lo que ocurría ni se percataron de los movimientos de los sujetos, y entonces no se pudo evitar el robo o al menos enviar rápidamente alguna patrulla al lugar, explicó una fuente del caso.

Es más, un empleado de la empresa privada que supervisa la alarma del negocio llegó antes que la policía. Eso también causó el disgusto en la cúpula policial, ya que aparentemente a la hora del hecho debían estar patrullando en la zona. Por esto último es que desde la Jefatura resolvieron castigar con 7 días de arresto a dos oficiales, de apellidos Castro y Trigo, supuestamente porque ambos estaban en la Seccional 1ra. cuando la orden era que uno de ellos tenía que estar haciendo patrullaje en el móvil junto al chofer y otro suboficial, reveló un alto funcionario policial. La misma sanción recayó a un tercer oficial, sería del Comando Urbano, aparentemente porque no tenía ningún uniformado recorriendo ese sector del centro, explicó la fuente policial. Los tres cumplen el castigo en la Escuela de Policía y sólo salen del predio para ir a almorzar y cenar a sus casas.

Los que también están en la mira son los uniformados -serían cinco-, que estaban de guardia en la Sala de Video de la Central, la noche del robo. Estos policías eran los responsables de mirar las distintas cámaras apostadas en la ciudad y reportar algún movimiento extraño. En la Central señalaron que ya pidieron informes a sus superiores para saber qué hicieron esa noche y por qué no detectaron la maniobra delictiva contra el comercio. A partir de ahí iniciarán los sumarios administrativos contra el oficial a cargo y el resto de personal. El trámite es largo, pero puede terminar con sanciones más duras que simples días de arrestos.