Le llamaron para decirle que algo malo pasaba y cuando llegó se desvaneció al ver su casa en llamas. Eso le ocurrió a Leonardo Sánchez (32), un trabajador que sufrió la pérdida de casi todas sus pertenencias por culpa de un incendio que se inició, creen, cuando alguien arrojó algún elemento encendido por la ventana de una habitación. Eso dijeron familiares de la víctima y confirmaron fuentes policiales.

El siniestro se desató pasadas las 17.30 del viernes. La vivienda está ubicada en el Barrio Pateta, de Chimbas, sobre la calle Patagonia, en el fondo de otra casa. A esa hora Sánchez, que vive solo (está separado), se encontraba en su trabajo como empleado de una distribuidora de alimentos. Fue una vecina la que empezó a gritar que salía humo y cuando fueron a ver las llamas ya habían tomado prácticamente toda la propiedad.

Es el tercer incendio de la semana ocurrido en una vivienda y el segundo en Chimbas.

"Cuando llegó vio el fuego y que estaban los bomberos, los vecinos, todos a las corridas, y se desvaneció", contó Cristian, primo de la víctima.

Las pericias determinaron que el fuego comenzó en la habitación que da al fondo (un pequeño espacio antes de la medianera). Luego se extendió a la otra pieza, al baño y al comedor, destruyendo o dañando casi todo: muebles, camas, ropa, el televisor, la heladera, sillones, juego de comedor, un ventilador, artefactos del baño, otros aparatos. Además, la estructura quedó debilitada, sobre todo el techo, que es de palos y cañas.

Cristian dijo que su primo no se lleva mal con nadie. Por eso suponen que quienes ocasionaron el drama fueron unos niños que arrojaron algo a modo de travesura.

Se trata del tercer incendio ocurrido en viviendas en sólo tres días. Uno fue el viernes, también en Chimbas, cuando desconocidos quemaron la casa de una pareja. Y el otro el miércoles, en Rawson, por un cortocircuito.