Testigos mudos. Esta es la moto que conducía Roberto Menseguez, el obrero que era padre de 6 chicos. Impactó contra un montículo de tierra en calle Aberastain y 13.

 

Lo que empezó con un asado y con varios tragos el domingo al mediodía para un cuadrillero de Pocito, terminó mal en la madrugada de ayer. El hombre, que salió en moto con su amigo para seguir tomando cerveza, impactó contra un montículo de tierra de una obra de la red cloacal y sufrió una dura caída que más tarde le costó la vida.

El accidente ocurrió el domingo pasadas las 23.30 y Roberto Isidro Menseguez (37) falleció cerca de la 1 de ayer en la guardia del Hospital de Pocito mientras era asistido, confirmaron fuentes de la Seccional 7ma. Su acompañante, Emilio Alberto Ampuero (21), apenas tuvo raspones y golpes leves que ni siquiera requirieron internación, señalaron.

 


El ahora fallecido era padre de seis chicos, de entre 8 y 20 años, y vivía en la villa El Carril, en las calles Alfonso Xlll y 14, en Pocito. Ampuero era su vecino y amigo. Y según la propia mujer de Menseguez, ambos habían salido de su casa a las 22 con dirección a un bar situado en las calles 14 y Aberastain para tomar unas cervezas. En realidad, Menseguez ya venía tomando desde el mediodía tras compartir un asado y supuestamente estaba alcoholizado.



Menseguez andaba en su moto Appia 150cc y no llevaba casco. Su amigo lo hacía de acompañante cuando protagonizaron el choque minutos después de las 23.30 en la intersección de las calles Aberastain y 13, justo donde parte de la arteria está cortada por la obra de la red cloacal. Confirmaron que no había carteles señalizadores, pero sostienen que sí existía una malla anaranjada que cercaba parte de la obra y también habían rociado cal o pintura blanca sobre la tierra para hacer visible el obstáculo.

Lo cierto es que Menseguez aparentemente no lo vio o se distrajo y chocó en su moto contra un costado de ese montículo. La versión es que no cayeron en la zanja, sino que ambos se fueron contra el pavimento y el conductor sufrió los golpes más graves, que luego fueron mortales.