Una camioneta Ford Ecosport y una Toyota Hilux quedaron destruidas casi por completo a causa de un incendio que se desató durante la noche del sábado. Un primer vistazo a la escena del siniestro, llevaba ayer a los pesquisas policiales a creer que las llamas fueron iniciadas a propósito para causar daño.

Todo pasó sobre las 23,35 del sábado en la agencia de vehículos que Luis Daniel Oyola (42) tiene a la altura del 740 Norte de Avenida Rawson, entre Paraguay y Cereceto, en Capital.

La rápida actuación de Bomberos del Cuartel Central evitó que el fuego se extendiera hacia otros vehículos, estacionados uno muy cerca del otro, lo que hubiera dejado pérdidas mucho mayores.

Cuando el fuego fue controlado, los pesquisas descubrieron algunos patrones típicos en los siniestros intencionales, como el hecho de que las llamas parecieran haber afectado puntualmente a cada vehículo en la parte delantera (pegada al portón de chapa que da a la calle) y no que hubieran comenzado en uno de los autos para luego propagarse al otro.

"Que haya sido intencional el origen de las llamas es una hipótesis. Faltan las pericias para confirmar o desechar esa situación", dijo ayer un jefe policial.