Al hombre lo buscaba la policía desde 2015 acusado de violar a su hija de 3 años. Cambiaba frecuentemente su apariencia y su domicilio para evitar que lo identificaran y había conseguido trabajo como mozo de un bar de la ciudad de La Plata. Sus años como prófugo, sin embargo, se interrumpieron de golpe en las últimas horas cuando se acercó a llevar el pedido a una de las mesas del local.

Después de más de cinco años de investigación y tareas de inteligencia, lo habían descubierto. El grupo de hombres que había entrado al comercio haciéndose pasar por clientes comunes eran en realidad agentes encubiertos y estaban ahí para atraparlo.

“Trató de cambiar su fisonomía en estos años y cambiaba periódicamente de lugares para evitar ser detectado”, explicó sobre el imputado de 30 años una fuente cercana a la causa a Télam. Pero finalmente, el sospechoso descuidó su rastro y así llegaron hasta el local ubicado en la calle 474 y Diagonal Jorge Bell. “Primero certificamos que trabajaba ahí. Después, con la autorización judicial, lo detuvimos cuando tomó su turno de trabajo”, precisó.

Así, el hombre que había sido denunciado en octubre de 2015 por el presunto abuso sexual de su hija menor de edad, fue trasladado a la Comisaría Décima y quedó finalmente a disposición de la Justicia. Intervino en el caso el Juzgado de Garantías número 3 del Departamento Judicial de La Plata.

Fuente: TN