’Estaba trabajando en la computadora y sentí un vapor en el ambiente que me hizo sentir mal. Abrí una ventana y me senté de nuevo en el ordenador, pero me volví a sentir mal y me recosté. De ahí, no me acuerdo casi más nada de lo que pasó’. Eso dijo brevemente Fredy Restrepo (32), un estudiante colombiano que se salvó ayer en la siesta de morir por una intoxicación con gas en un departamento de Capital que comparte junto a dos amigos. El que no tuvo la misma suerte fue su amigo y compañero de piso, Juan José Merchán Cardoso, un estudiante de posgrado de 25 años. Según la Policía, una hornalla que estaba prendida, la llama se apagó y el gas siguió saliendo hasta viciar el lugar. Cuando el tercer inquilino llegó a ese departamento, encontró a Juan José desnudo y sin vida cerca del baño. Y a su otro amigo, al borde de la muerte, sobre su cama, señalaron las fuentes.

