Jonathan Echimborde tenía 28 años y estaba lijando su camioneta en la vereda del taller mecánico de su padre, en Mataderos. Dos de sus tres hijos, el nene de 10 y la menor de 8, estaban con él y vieron cómo su papá cayó desvanecido tras recibir un tiro en el tórax al quedar en el medio de un tiroteo entre un patrullero y ladrones.

Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, a través de un comunicado oficial, se informó que la persecución policial se inició con "una llamada al 911 que alertó sobre un robo a mano armada y culminó con la detención de uno de los delincuentes en la avenida Ricchieri". Testigos confirmaron que el móvil perseguía a un Volkswagen Bora gris.

El trágico episodio ocurrió hoy en Basualdo al 1600, a metros de avenida Remedios. Según confirmó Alberto Crescenti, titular del SAME, la víctima recibió un balazo en el tórax y murió mientras era trasladado al hospital.

En tanto, Oscar Echimborde (54), el padre del joven asesinado, dijo que él hará "justicia propia". “La van a pagar. Si fue un policía la va a pagar toda la vida y si fue un delincuente, también. Todos la van a pagar", afirmó. Y agregó: “Yo voy a hacer justicia propia (…) Yo no necesito la ley, la ley soy yo: Oscar”.

En tanto, desde el Ministerio de Seguridad y Justicia porteño informaron que los policías que participaron de la persecución fueron pasados a disponibilidad de manera preventiva, hasta que se determine su responsabilidad en la muerte de Echimborde. Uno de los agentes habría terminado herido.

Fuente: Clarín