San Juan, 4 de diciembre.- Hubo premeditación, determinó la investigación. El móvil, claramente, pasional .Había una conflictiva relación entre Palma y Olivares, que si bien estaban separados, seguían viéndose; a la vez él mantenía un romance con Videla, un amor de juventud que nunca dejó, según versiones. Olivares hacía un año que estaba separada de Palma, al que denunció por violencia familiar en 2 oportunidades, y vivía junto a sus dos hijos en una piecita en Villa Constitución, Pocito.

Todo indica que Olivares había quedado en pasar a buscar a Palma la noche de su muerte, el 7 de julio de 2012, para que éste fuera a cuidar a los niños y ella pudiera ir a trabajar. La hipótesis es que pasadas las 20, cuando Olivares transitaba en moto, fue sorprendida por Rosa Videla y Corvalán en calle 7 y Vidart, Pocito, cerca de la casa de Palma, explicó un investigador. Creen que Palma planeó todo. Tal parece, la estaban esperando: andaban en la camioneta VW Saveiro de Corvalán y aparentemente ya traían un cuchillo tipo carnicero.

La saña

La autopsia al cadáver de Olivares, realizada por la médica forense María Beatriz Vázquez, reveló que recibió un golpe en la frente y otro en la parte posterior de la cabeza, indicó una fuente judicial. Suponen que le pegaron con un palo, para reducirla. También le ataron la muñeca derecha, luego la izquierda y después las dos manos juntas con el lazo de una prenda. Una vez que estuvo indefensa, la masacraron a cuchillazos.



La autopsia indicó que le dieron 25 puntazos en el rostro, pero también en las orejas y en ambos costados del cuello, como si hubieran intentado degollarla, dijeron. Le dieron decenas de cuchillazos en el tórax y muchos otros en ambos costados del cuerpo, ‘algunas heridas estaban unas al lado de otras’.

La forense estableció que Olivares agonizó media hora y murió alrededor de las 21 del sábado, producto de las múltiples heridas y la gran hemorragia. Lo sorprendente es que estando muerta, le propinaron al menos 5 puntazos por la espalda. Esto se desprende porque esas heridas no presentaban sangrado. La víctima tenía más de 140 heridas cortopunzantes, algunas superficiales y otras profundas. La ropa de la víctima también evidenciaba que la arrastraron. Y eso explicaría el por qué tenía el pantalón bajo; no por un posible abuso sexual, pues el informe forense descartó una violación.