Un choque casi frontal volvió a teñir de muerte ayer de madrugada a la ruta 20, a unos 30 kilómetros al Este de El Encón, en 25 de Mayo. La tragedia golpeó a un pastor evangélico, a su mujer, a un hijo y dos nietos que perdieron sus vidas cuando la camioneta en la que venían desde Buenos Aires a San Juan para participar del velorio de un abuelo, se estrelló contra un camión con 27 toneladas de cal en una curva. Dos integrantes de la familia lograron sobrevivir, al igual que el chofer del vehículo de carga, en lo que fue la peor tragedia de los dos últimos años en la provincia.
Desde aquel fatal choque de abril de 2011 con cinco jóvenes fallecidos en Caucete (ver Los accidentes…), que no se veía tantos muertos en un siniestro vial. Esta vez las víctimas fatales fueron Pedro Alberto Ochoa (47), un sanjuanino que hace años dirigía la comunidad evangélica ‘Cristo es la Respuesta’ en localidad bonaerense de Rafael Calzada; su mujer, la docente Felisa Trinidad Sánchez (45); su hijo Joel (21) y sus nietos Alejo (3) y Valentina Toledo (5), revelaron fuentes policiales. Dos hijas del matrimonio pudieron salvarse: Cintia Ochoa (27), la madre de los dos pequeños, y su hermana Tiara (7).
‘Estaremos llegando a las 5 de la mañana’, le dijo Pedro Ochoa a su hermano, vía telefónica, antes de que partiera el viernes a las 17 en compañía de su familia en esa Peugeot Partner con destino a la provincia. No era un viaje de placer, el pastor evangélico venía a despedirse junto a su mujer, sus hijos y nietos de su abuelo Pedro Zacarías Zabala, fallecido el viernes a los 92 años, quien prácticamente lo había criado en la casa familiar en Alto de Sierra, Santa Lucía. ‘Alberto quería reencontrarse con la familia y darle el último adiós a su abuelo’, contó su tío Domingo Zabala.
Ochoa manejó casi toda la noche. A las 3.50 de la madrugada de ayer iba ya por la ruta 20 a la altura de la zona llamada Cruz de San Pedro, entre Las Trancas y El Encón, cuando tomó esa curva bien abierta y se encontró con el camión Mercedes Benz manejado por el bonaerense Leonardo Daniel Bertoloti (22), que llevaba una carga de cal a Buenos Aires. Una versión policial, a partir de lo que habría dicho Cintia Ochoa, indica que el pastor aparentemente se durmió, se cruzó de carril y, al reaccionar, volvió a su carril. Bertoloti también maniobró para evitar el choque y al tirarse a la izquierda, ambos vehículos impactaron casi de frente.
El Mercedes chocó a la camioneta y le dejó atravesada en la ruta, con todo el frente destrozado. El camión después se fue de costado hacia la banquina contraria y dio varios tumbos hasta detenerse a unos 50 metros. Bertoloti salió casi ileso. Para entonces todo ya era una tragedia. Felisa Sánchez, su hijo Joel y uno de sus nietos habían sido despedidos de la camioneta y permanecían en el suelo sin vida. Pedro Ochoa con su nieta murieron aprisionados en la cabina de la Partner. ‘Me bajé a mirar y creí que todos estaban muertos, pero en un momento sentí a alguien llorar. Daniel (por Bertoloti) vio que era una niña que estaba colgada de la ventanilla y la sacó. La cargó en sus brazos hasta que yo la cubrí con una colcha’, relató Ariel Paglia, otro camionero que venía detrás del Bertoloti, en referencia a Tiara Ochoa. Su hermana Cintia supuestamente logró salir por sus propios medios.
Más tarde llegaron el agente Fernando González y el oficial Juan González, de la Seccional 32ta, y se toparon con la dramática escena. Cintia Ochoa y su hermana menor fueron asistidas en el Hospital Rawson. La primera tenía fractura en su pierna izquierda y cortes; la niña sufrió quebradura en una clavícula y golpes. Estaban fuera de peligro.