Los 18 años de experiencia en la empresa le valieron poco a un viejo técnico electricista que, por solucionar un cortocircuito, murió al recibir un golpe de corriente ayer en la siesta en la puerta de un barrio privado de Rivadavia. No tenía puestos los guantes y se suponía que habían cortado el suministro de energía. ‘Fue un accidente de trabajo, pero no nos explicamos qué pasó’, decía Marcelo, hijo y compañero de trabajo de Ramón Angel Montaña (62), el obrero que perdió la vida mientras hacía una reparación en una caja de paso subterránea del sistema eléctrico en la entrada del complejo Aires del Libertador, en avenida Libertador 4663 Oeste, entre Rastreador Calívar y Meglioli. Él tenía 4 hijos, era de la Villa Obrera y hace 18 años que se desempeñaba para la empresa SIGMA, que construye ese barrio privado, contaron sus familiares.
Montaña estaba trabajando en un cortocircuito que se detectó en la caja de paso, ubicada bajo tierra en el ingreso al barrio. Su hijo Marcelo relató que Ramón Montaña se tiro boca abajo en el suelo para cambiar los cables y fue durante esa maniobra que recibió la inesperada descarga eléctrica. ‘Se supone que estaba trabajando sin corriente’, agregó el muchacho. Miguel, el hijo mayor de la víctima, dijo ‘mi papá quedó con unos cables en las manos. En teoría, tendría que haber saltado el disyuntor, pero algo falló’. El grito del obrero alertó al ayudante y al guardia de la garita. Minutos más tarde lo trasladaron al Hospital Marcial Quiroga pero no hubo nada que hacer.

