Maltratada, humillada e injustamente difamada. Quizás no hayan palabras para describir todo lo que padeció una joven madre que el jueves fue a su primer día de trabajo como empleada doméstica y apenas unas horas después se vio envuelta en una pesadilla al ser acusada falsamente por la dueña de casa del robo de 7.500 dólares. Debió soportar que esta señora la acusara, que el hijo la amenazara y la revisara y que la llevaran a la comisaría como una ladrona. Ella pasó toda la noche presa en compañía de su hijo sabiendo que era inocente. Todo, para que su ‘patrona’ después dijera que el dinero estaba en otro lugar de la vivienda.

Deolinda (34) no quiso dar su nombre completo para no avergonzarse más de la situación que vivió a raíz de la denuncia de esa mujer de apellido Juárez. Ahora maldice haber puesto un aviso clasificado pidiendo trabajo. Y es que el jueves, esta señora Juárez la llamó y pidió que esa tarde se presentara a una casa de Rivadavia y EEUU, Capital, para cuidar a su madre anciana. El trabajo era ‘cama adentro’ y aceptaron que vaya con su hijo de 8 años. Antes que empezara, Juárez llevó a la chica y a su hijo a su domicilio, también en calle EEUU, para darle las indicaciones. ‘Ahí hablamos y en un momento pedí pasar al baño. Eso fue todo. Después volvimos a la casa de la anciana’, relató la empleada. Atendió a la abuela y la acostó. A eso de las 20, Juárez llegó a los gritos diciendo que le había robado un sobre con dinero y un pasaporte de su domicilio. ‘No sabía de lo que me hablaba’, afirmó Deolinda. Al rato aparecieron unos policías y también el hijo de la dueña de casa. ‘Los policías le dijeron a la señora que hiciera la denuncia, pero, como no quería, se fueron. El hijo entonces cerró la puerta, me quitó el DNI y empezó a amenazarme. Decía que se movía en la noche, que se dedicaba a cobrar deudas y si tenía que quebrar a alguien lo hacía. Me tuve que desnudar para que viera que no tenía la plata. Y hasta palparon a mi hijo’, relató la muchacha, quien tuvo que llamar otra vez a la Policía porque no la dejaban salir. Todos terminaron en la Seccional 1ra y Juárez denunció a Deolinda por el robo de U$S7.500, según la Policía. La chica fue detenida y se quedó con su hijo porque no tenía con quién dejarlo. ‘Los policías nos trataron bien y nos dejaron al lado de una estufa, pero igual pasamos frío y un mal rato’. Lo increíble es que a las horas, Juárez dijo que todo era un error y que la plata estaba en su casa. Recién a las 10 de ayer, Deolinda recuperó la libertad.