Un humilde matrimonio y sus seis hijos perdieron lo poco que tenían en su rancho de cañas, palos, nailon y chapas por un incendio a las 11 de ayer en Calle 4 entre América y Ramón Franco, en Médano de Oro, Rawson. Fue el segundo y más letal golpe que sufren, pues las grandes lluvias de febrero les había derribado el rancho y desde entonces esperan una ayuda oficial que, dijeron, les prometieron desde el municipio y nunca llegó. Todo pasó cuando uno de los chicos prendió fuego para calentar agua y las llamas, por el viento, ganaron el rancho. Camas, algunos aparatos, toda la ropa el calzado se consumieron en el acto.