De la investigación y del relato de una menor, se desprendió que por el lapso de casi un año, cuando una niña tenía entre 11 y 12 años, un tío aprovecho cada vez que pudo para abusarla. Hechos que siempre ocurrieron en la casa de una bisabuela de la víctima.

Hoy, en juicio abreviado, este sujeto -se reserva la identidad para proteger a la menor- fue condenado a una pena condicional (no irá a prisión).

En ese hogar de Rawson donde la menor era llevada por uno de sus progenitores ocurrían los abusos. Casi siempre, en un salón de la casa donde la niña veía televisión y jugaba.

El proceder, según el relato en Cámara Gesell, era casi calcado: la abordaba por atrás y apoyaba sus genitales en la niña. Siempre la maniataba, para que no pueda zafarse. Cuando le preguntaba qué hacía, se excusaba y se refería a su maniobra como “un juego”. En todos los casos estaban ambos vestidos.

Pasado el tiempo la menor se lo contó a su padre y denunció el hecho.

Finalmente, este jueves fue condenado por el delito de abuso sexual simple. A la vez que zafó de la imputación de tenencia de material pornográfico que incluía menores ya que no se pudo comprobar.