El triple crimen cometido este sábado en Rosario, en el que fueron asesinados un hombre, su beba y su pareja, tiene aún varias incógnitas para los investigadores. La mecánica del ataque refuerza la hipótesis de un ajuste narco.
En primer lugar llamó la atención la situación de los protagonistas del evento. La novia tenía una orden de arresto domiciliario dictada por la Justicia Federal de Rosario. Aún no trascendió la carátula del delito. Eso no impidió su presencia en el salón del barrio privado donde hicieron la fiesta.
Brisa Milagros Leguizamón Ferreyra fue la anfitriona junto a su esposo Esteban Enrique Rocha, más conocido como "Pinky". Además de la contratación de las instalaciones del country Campos de Ibarlucea, en redes sociales se pudo ver que varios invitados hicieron la previa en Puerto Norte, un sector de torres de alta gama sobre a la costanera central de Rosario.
Desde allí fueron hasta el barrio cerrado ubicado sobre la Ruta Provincial 34-S y entonces empezó la celebración. A la hora de la música en vivo, los novios apostaron al baile y se aseguraron la presencia de dos ex cantantes del Grupo Cali, uno de los referentes de la cumbia santafesina.
Una de las bandas que se subió al escenario fue la de "Chanchi y los Auténtico"s. La otra fue la de Sergio Torres. El año pasado, este último estuvo como invitado al cumpleaños 18 de Uriel Luciano Cantero, hijo del fallecido líder de Los Monos, en una casa de la localidad de Roldán.
El evento realizado en febrero generó polémica por la prohibición de reuniones debido a la pandemia de coronavirus y el descargo en redes sociales de Lorena Verdún, la madre de "Lucho".
En ese contexto, el representante del cantante admitió entonces que el artista tiene una relación de larga data con la familia señalada como líderes de "Los Monos" y que tocó para ellos en varias ocasiones. Sin embargo, negó haber violado las medidas sanitarias.
Para el cumplimiento de la orden judicial, Leguizamón Ferreyra había fijado domicilio en Rueda al 200 bis, en la zona sur de Rosario. En el barrio Tablada, no muy lejos de allí, vivía Iván Maximiliano Giménez, el hombre de 33 años al que mataron cuando se iba de la fiesta en Ibarlucea.
Entre los cabos sueltos en el trasfondo del triple crimen al noroeste de Rosario, resta saber si la joven contaba con autorización para dejar la casa donde debía cumplir la orden judicial.
Por otra parte, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) informó que el testimonio de los invitados a la boda es uno de los elementos que buscan para esclarecer el hecho.
El ataque
En primera instancia, los investigadores constataron que Giménez se fue del barrio Campos de Ibarlucea con su pareja y su hija de un año a bordo de un Audi TT.
El padre de la beba iba al volante cuando le dispararon desde una camioneta que se puso a la par sobre la Ruta Provincial 34-S.
Tanto el conductor como la niña fueron trasladados al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria en una camioneta por una persona que los asistió, pero llegaron sin vida.
Fuentes del caso indicaron a Télam que luego del ataque a tiros la pareja de Giménez fue hasta el hospital a bordo del Audi, pero tras recibir la confirmación de las muertes dejó el lugar, lo mismo que la persona que había llevado a los heridos. Otras versiones marcaban que la mujer nunca había llegado hasta el centro de salud.
Lo concreto que es que un rato más tarde la Policía encontró en un camino rural cercano a Ibarlucea el Audi de Giménez quemado y con un cuerpo de mujer calcinado en el asiento del acompañante.
Aunque la Fiscalía pidió pericias del cadáver, la principal hipótesis de los investigadores es que se trata de Érica Vanesa Romero (37), pareja de Giménez.
Fuentes del caso señalaron a Télam que la madre de la mujer se presentó en el Hospital "Eva Perón" y reconoció a Giménez y a la nena, tras lo cual brindó la identidad de su hija, quien le había avisado que concurrirían a un evento en Ibarlucea.
Fuente: Clarín

