Esto pasó en los fondos de una propiedad en calle Velisario Roldán al 3915, donde José Ventura Márquez (60) tenía su precaria vivienda de adobe con techo de caña y palos. El changarín contó que la llave térmica andaba funcionando mal y todas las noches la apagaba por seguridad.

El sábado, cerca de las 22, hubo un corto circuito y las llamas desataron un incendio que no pudieron contener. "En menos de un hora se consumió todo", dijo su hermana, Olga, que vive en la parte de adelante.

El fuego arrasó con la mesa, las sillas, un ropero, la cama, toda la ropa, una cocina y artefactos eléctricos, entre ellos un televisor, relataron. Una dotación del Departamento Bomberos fue al lugar, pero poco pudieron hacer.

Hasta el techo y parte de las paredes se desmoronaron por acción de las llamas.

José Márquez, quien hace changas para vivir, se quedó completamente en la calle. Hasta su documento tenía dañado.