Sólo escuchó el ruido en las escaleras. Lo demás, fue toda una pesadilla: cuando él quiso levantarse a ver quién subía a su dormitorio, le partieron la frente y los labios. Así comenzó un violento asalto registrado ayer en la madrugada en el que dos ladrones golpearon a un hombre en su cama y hasta casi lo mataron de un disparo, que pasó a centímetros de su cabeza.

En la huida, los desconocidos se llevaron un televisor, su celular y dinero.

Sergio Hugo Balderrama (46), encargado de una empresa contratista de Energía San Juan, había llegado el martes a la noche de un viaje a Calingasta. Estaba cansado, entonces se acostó a dormir en su pequeño dormitorio, en la planta alta del departamento de un consorcio en la esquina de Félix Aguilar y Jorge Newbery, en Villa del Parque, Capital.

Como hacía calor, dejó la puerta abierta del departamento. Quizás se confió porque el consorcio tiene rejas y alambres de púa alrededor.

En eso que dormía, un ruido lo despertó. ‘Sentí que alguien subía por las escaleras y cuando me senté para levantarme, me pegaron y se me largaron encima’, relató Balderrama. Eran dos sujetos, uno de los cuales lo golpeó con la cacha de un arma en el rostro, provocándole un gran corte. ‘Dame la plata’, le gritaron. El obrero se resistió, pero no podía contra los desconocidos. ‘Empezamos a forcejear y me pegaban por todos lados. Yo gritaba y todo. Estaban sacados, muy pasados de vueltas’, relató.

Balderrama contó que estuvo varios minutos peleando en la cama con los ladrones. Fue hasta que le largaron un disparo, que pegó en la pared a centímetros del cabezal de la cama. ‘Lo matamos. Lo matamos’, gritó uno.

Después de esto, los delincuentes bajaron y escaparon llevándose la billetera de Balderrama con algo de 1.000 pesos y documentación, su celular, un LCD de 36 pulgadas y una alcancía que, estima, tendría cerca de 2.000. Balderrama salió con su rostro lastimado y ensangrentado al balcón y pidió ayuda a los vecinos.

La lucha había sido feroz, la prueba está en que en el piso del dormitorio hallaron el revólver de uno de los ladrones, que lo perdió en medio de la pelea.