La situación era complicada. La obra social no cubría todo el tratamiento que su mamá necesitaba para enfrentar el cáncer esofagogástrico que la afectaba (ya falleció) y por eso el empleado de farmacia Javier Reinoso decidió vender su moto enduro Zanella 150cc. Pedía $25.000 y todo parecía ir sobre ruedas, porque un amigo le presentó enseguida a un comprador.
El sujeto dio un nombre falso, ofreció un cheque y Reinoso se animó, porque chequeó la cuenta y estaba todo en orden. El 25 de enero pasado, tras entregar su moto, fue al banco a cobrar y le dijeron que la firma no pertenecía al titular de la cuenta. ‘En una hora te resuelvo el problema’, escuchó decir al sujeto por teléfono, pero desde entonces jamás supo de él. Según Reinoso, fue a Defraudaciones y Estafas a denunciar y él, por su cuenta, también averiguó.
Pero llegó un momento -dijo ayer- en que los policías le dijeron que no podían avanzar porque el juez no ordenó secuestrar videos en los que aparece él con el delincuente. ‘Después me dijeron que no podían investigar porque era poca plata’. Reinoso espera una respuesta, dice tener pistas para localizar su moto.

