El homicido de Florencia Abril Di Marco, de 12 años, continúa su curso de investigación y todo parece indicar que las últimas horas de la niña fueron un “verdadero calvario”, como describió el forense Ricardo Torres, del Poder Judicial. Existen pruebas de que la niña fue estrangulada con extrema violencia y que su muerte se dio en solo unos minutos. Además hay indicios de que fue maniatada y violada anal y vaginalmente y que encontraron lesiones que comprueban que era abusada desde hace tiempo.


Torres dio detalles tras realizar la autopsia a la niña, por la mañana en la Morgue Judicial. “La muerte por estrangulamiento es muy difícil de ver, en muchos años no hemos visto un caso así”, admitió el forense, quien dijo que por los cálculos que realizó, le niña habría muerto en las primeras horas de su desaparición, el miércoles por la mañana.

 

 

Otro de los detalles que pudo dilucidar es que es probable que se trate de una persona adulta con “mucha fuerza” quien ahorcó a Florencia. El surco que le dejó la soga, de la que aun no se tiene conocimiento de que material se trata, es uniforme y profundo (de unos seis milímetros de profundidad y 1, 5 cm de ancho), lo que indica que fue apoyada contra una superficie dura, que no le dejo mover la cabeza a la víctima. “Cuando alguien te ahorca, tratas de mover la cabeza, lo que provoca varios surcos. En este caso no fue así. El surco es uniforme”, explicó.

 

Florencia sufrió desde antes de su muerte, aseguró el especialista. Lesiones vaginales y anales de más de 15 días o un mes, fueron descubiertas. “Es probable que haya sufrido un verdadero calvario”, afirmó Torres, quien dijo que muchas veces, casos así ocurren dentro del seno familiar. La niña tampoco mostraba signos de haberse defendido. Y tenía algunos golpes en la cara y el torax, provocados por como la tiraron desde el puente del rio que cruza el pueblo de El Saladillo, donde fue encontrada ya fallecida. Se le realizaron al cuerpo hisopados vaginales, anales y bucales. También se le extrajeron restos de las uñas para comprobar en los próximos días si se encuentra material genético del asesino.