Una de las esperanzas de resolver el caso estaba en una grabación de video, en la que se veía a un sujeto circular por la vereda de la casa de la pensionada Marta Cardozo (64) la madrugada del 20 de febrero cuando la ultrajaron sexualmente con algún objeto, y la torturaron a golpes hasta quebrarle varios huesos y darle muerte. Sin embargo los informes que recibieron de la Policía de la Provincia y la Federal no sirvieron para decir, de manera contundente, que el vecino de la víctima, Alfredo Palacio Vera (48), fuese ese sujeto que, para los pesquisas, fue el asesino que entró luego de romper una ventana del frente.
Por eso fue que, ante la ausencia de otras evidencias firmes, el juez Benedicto Correa (Cuarto Juzgado de Instrucción) liberó en la noche del miércoles a Palacio Vera por falta de pruebas, dijeron fuentes judiciales.
Ahora, esperan el resultado de un examen de ADN entre la sangre del aún sospechoso y otros rastros genéticos rescatados de la víctima y la escena del crimen, para saber si vuelve a ser ligado al caso o es sobreseído, precisaron.
Palacio Vera había sido detenido el último 25 de febrero. Su cercanía con la casa de Cardozo ubicada una cuadra al Norte de la Plaza de Desamparados, Capital, y el antecedente, en 2006, de una condena de 8 años y 6 meses de cárcel por abusar de una nena de 2 años miembro de su familia, lo habían puesto en el centro de las sospechas.
Al declarar asistido por el defensor Leonardo Miranda, Palacio Vera no dijo ‘soy inocente’. Sin embargo relató lo que hizo hasta las 00,30 de aquel 20 de febrero. Y remarcó que dormía cuando ocurrió el crimen.
Esa madrugada, el asesino pudo ser descubierto porque una vecina llamó al 911 pero la mujer policía que atendió el llamado no le dio curso. Y así ningún efectivo se acercó hasta el lugar. Esa agente policial está suspendida.

