La primera hipótesis está prácticamente confirmada: la conclusión del médico forense fue que Angel Mamaní (68) murió asfixiado en un incendio en el que probablemente cayó o lo lanzaron luego de un violento ataque que le dejó una fractura en el parietal derecho de su cabeza, al parecer producida con un martillo, y dos costillas fracturadas, también en el lado derecho de su cuerpo. Lo que no está claro es quién o quiénes atacaron a ese ladrillero de origen boliviano con problemas de alcoholismo la tarde del 7 de julio pasado en una casa de calle Costa Canal, unos 300 metros al Norte de la parroquia de La Bebida, en Rivadavia. Tantas dudas hay, que el juez de Instrucción Guillermo Adárvez liberó por falta de pruebas a los tres detenidos del caso: el hombre que le prestaba a la víctima una pieza desde que se vino de Mendoza, Pedro Rodríguez Escobar (63), su hijo Roni Royer Rodríguez Solís (20) y un amigo de este joven, Wilson Ramírez Sandoval (23), dijeron fuentes judiciales.
