Este domingo 11 de octubre se cumple un año de la enigmática desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder, la pareja de jubilados que salió desde Comodoro Rivadavia con destino a la localidad de Camarones y de la cual nunca más se tuvo noticias. Pese a los intensos operativos desplegados, el hallazgo de su vehículo y el trabajo de distintas divisiones policiales, la causa permanece sin respuestas ni rastros certeros sobre su paradero.
A un año de la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder: un misterio sin resolver en Chubut
La pareja de jubilados salió desde Comodoro Rivadavia hacia Camarones el 11 de octubre de 2025 y nunca llegó a destino. Pese a que su camioneta fue hallada días después, la Justicia no logró determinar qué ocurrió con ellos y se mantiene vigente una recompensa oficial.
El hecho se desencadenó cuando la pareja partió desde la vivienda de Kreder, ubicada en el barrio Ciudadela, a bordo de una camioneta Toyota Hilux equipada con cúpula color champagne. Según los registros de las cámaras de seguridad y la reconstrucción investigativa, la última señal emitida por los teléfonos celulares de ambos se registró a las 9:53 horas de aquel mismo día. La interrupción abrupta del contacto encendió las alarmas de sus familiares, quienes radicaron de inmediato las denuncias correspondientes.
Las primeras actuaciones determinaron que el vehículo circuló por la Ruta Provincial Nº 1 en dirección a Caleta Córdova. El dato generó extrañeza en las hijas del hombre, dado que el estado de los caminos de tierra en esa zona no era el idóneo para el tránsito y Kreder solía cuidar especialmente el estado de su camioneta.
El hallazgo del vehículo y las hipótesis del caso
Casi una semana después de la partida, el 17 de octubre de 2025, las autoridades localizaron la camioneta en el sector conocido como Zanjón de Visser, a seis kilómetros de la costa y a 15 kilómetros de la Ruta Nacional 3. El escenario aumentó la incertidumbre: el vehículo se encontraba cerrado, encajado en el terreno, sin ocupantes pero con todas las pertenencias personales y documentación de la pareja en su interior.
Frente a esta escena, los investigadores evaluaron tres hipótesis principales: una ausencia voluntaria, un accidente o la comisión de un hecho delictivo. La ausencia de signos de violencia dentro y fuera del rodado redujo la sospecha sobre la intervención de terceros y tomó fuerza la posibilidad de que la pareja hubiera descendido a pie para buscar ayuda tras quedar varados, quedando desorientados o expuestos a las inclemencias del terreno.
A partir de allí, la Policía del Chubut junto a Defensa Civil y voluntarios desplegaron rastrillajes terrestres, inspecciones marítimas, sobrevuelos con helicópteros y búsquedas nocturnas mediante drones. Las tareas incluyeron la revisión de estancias, refugios y sumideros costeros en múltiples oportunidades, sin obtener ningún resultado positivo.
Recompensa vigente y el reclamo familiar
A 12 meses del inicio de la búsqueda, la causa se encuentra paralizada a la espera de nuevos testimonios o elementos que permitan reorientar las tareas de campo. En este contexto, el Gobierno nacional mantiene vigente una recompensa de 5 millones de pesos por cada uno de ellos para quien aporte información concreta que ayude a dar con su paradero.
El paso del tiempo profundizó el dolor en el entorno de los jubilados. Las familias continúan reclamando celeridad e insistieron en la necesidad de que el caso no caiga en el olvido. La hija de Juana Morales expresó públicamente el impacto de la ausencia al remarcar que su familia merece una respuesta y que la memoria de su madre exige mantener vivo el pedido de justicia para saber qué ocurrió tras aquella salida hacia Camarones.