20 de marzo de 2026 - 11:26

Jubilados desaparecidos en Chubut: qué se sabe de la pareja luego de cinco meses sin rastros

La última vez que Pedro Kreder y Juana Morales fueron vistos fue el 11 de octubre de 2025. “Algo hizo que cambiaran de camino”, asegura la familia.

A más de cinco meses de la desaparición de Pedro Alberto Kreder (80) y Juana Inés Morales (70), en Chubut, la incertidumbre sigue marcando a la familia. Las pericias oficiales no hallaron indicios de la participación de terceros, pero el recorrido inexplicable y las condiciones en que apareció la camioneta alimentan las sospechas. “No hay pruebas, pero eso no significa que no haya pasado. La persona que lo hizo pudo haber sido muy prolija”, afirma Gabriela, hija de Kreder, al resumir la sensación que atraviesa a sus seres queridos.

El caso, sin embargo, sigue prácticamente en el mismo punto que al inicio. “Podemos decir que se reactivó un poco la búsqueda, la brigada no se resigna a no tener respuestas”, explicó la mujer. Aunque ya no hay rastrillajes intensivos como en los primeros días, los investigadores continúan atentos a cualquier dato que pueda surgir.

Según reconstruyó la familia, Juana llegó el viernes 10 de octubre a la casa de Kreder en Comodoro Rivadavia, dejó su auto y al día siguiente, temprano, ambos partieron rumbo a la localidad de Camarones. “Es un camino sencillo, por la ruta 3. Mi papá conocía muy bien la zona, no es que podía haberse confundido”, sostuvo su hija.

La desaparición empezó a tomar forma el lunes siguiente, cuando las hijas de Morales hicieron la denuncia en la comisaría. La mujer no fue a trabajar ni cumplió con el cuidado de su madre, algo que encendió las alarmas.

“A mí me vino a buscar la brigada el martes. Me quedé helada. Si era solo por mi papá, no hubiera hecho la denuncia porque él solía irse los fines de semana”, recordó.

Ante la falta de noticias, la familia inició su propia búsqueda. Gabriela viajó a Camarones y recorrió la zona pensando que podrían haber tenido un problema mecánico en el trayecto. Sin embargo, no encontraron rastros. El 17 de octubre, durante un rastrillaje aéreo y otro con helicóptero, hallaron la camioneta Toyota Hilux encajada en una zona de difícil acceso.

“Es imposible entender cómo llegó ahí”, sostuvo. Además, los registros indicaban que el teléfono había tenido su última señal en ese mismo sector.

La Hilux estaba cerrada con llave, como si alguien la hubiera dejado allí de manera deliberada. En su interior estaban todas las pertenencias, incluso dinero y el tanque de combustible lleno. Solo faltaban los celulares. “Cuando la vimos pensamos que estaban cerca, que los íbamos a encontrar. Pero pasaron las horas y los días y nos dimos cuenta de que no era así”, lamentó.

Uno de los puntos que más desconcierta a la familia y a los investigadores es el trayecto. “Ellos iban a Camarones, pero la ruta en la que apareció la camioneta no lleva a ese destino. Algo hizo que cambiaran el camino”, consideró.

Con el paso del tiempo, la esperanza de encontrarlos con vida se fue debilitando. “Por la edad de mi papá, sería un milagro. Si hubieran podido comunicarse, lo habrían hecho. Si no lo hicieron, creemos que no están en este plano o que están en algún lugar donde no pueden hacerlo”, expresó. La hipótesis de un posible secuestro tampoco termina de cerrar. “Si fuera así, ya habrían pedido un rescate. Y eso nunca pasó”, razonó.

Pedro Kreder llevaba una vida tranquila y no tenía conflictos. Días antes de desaparecer, había comentado en un almuerzo familiar que planeaba hacer ese viaje. “Le gustaba mucho viajar, cuando tenía la oportunidad se iba”, dijo su hija.

Respecto a Morales, la familia de Kreder no tiene sospechas: “Nunca me pareció una persona peligrosa. Además, yo lo veía bien a él. No se vinculaba con cualquiera”.

Fuente: TN

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