Una violenta secuencia ocurrida en un barrio sanjuanino terminó con una nueva condena para Brandon Jorge Luis Illanes, quien fue sentenciado a 7 meses de prisión efectiva por los delitos de lesiones leves, daños y amenazas. Además, la pena fue unificada con una condena anterior, por lo que deberá cumplir una pena única de 3 años y 7 meses de prisión efectiva.
Amenazó con incendiar una casa, atacó a una mujer con un ladrillo y terminó preso
El joven recibió una condena de 7 meses de prisión efectiva mediante juicio abreviado. Al unificarse con una pena anterior, sumó 3 años y 7 meses de cárcel.
La resolución fue alcanzada mediante un acuerdo de juicio abreviado entre la Fiscalía, representada por el fiscal Maximiliano Gerarduzzi, y la defensa del imputado, en el marco del Legajo Fiscal N.º 12164/26.
El episodio se registró el sábado 13 de junio de 2026. Según consta en la denuncia, la víctima se encontraba en la puerta de su vivienda cuando observó pasar por la vereda a Illanes y a un menor de edad conocido en la zona como “El Catita”. Sin mediar provocación alguna, ambos comenzaron a amenazar a la mujer y a su familia.
“Más vale que se vayan porque si no les prendemos fuego la casa”, fue una de las intimidaciones que, de acuerdo con la denuncia, lanzaron los agresores antes de retirarse momentáneamente del lugar.
Sin embargo, minutos después regresaron acompañados por varias personas y comenzaron un ataque contra la vivienda. El grupo arrojó piedras y pedazos de ladrillos contra el inmueble, provocando daños en una puerta de madera, una ventana, dos cámaras de seguridad instaladas en el exterior y un portón de rejas ubicado en el ingreso.
Mientras intentaba resguardarse debajo del marco de una puerta, la damnificada observó cómo Illanes tomaba un trozo de ladrillo y se lo arrojaba directamente. El elemento impactó en la zona de las costillas del lado izquierdo, provocándole lesiones.
Tras el llamado de emergencia, efectivos policiales llegaron rápidamente al lugar y aprehendieron a Illanes a unos 50 metros de la vivienda atacada.
La situación en el barrio era tan tensa que los uniformados debieron retirarse momentáneamente debido a que vecinos comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos, lo que impidió el ingreso del personal de Criminalística para realizar el relevamiento fotográfico de los daños.
Con las pruebas reunidas y el reconocimiento de la víctima, la causa avanzó por el procedimiento especial de flagrancia.