La Justicia de San Juan condenó a Alberto Samuel Sánchez a cumplir cinco años de prisión efectiva luego de que admitiera su responsabilidad en dos violentos robos cometidos durante la madrugada del 21 de enero de 2026 en el departamento Pocito.
Amenazó con matar a unos niños y dejó gravemente herida a una jubilada: lo condenaron a 5 años de prisión
El hombre recibió una pena de cinco años de cárcel tras admitir dos hechos delictivos ocurridos en el barrio René Favaloro.
La pena fue acordada mediante un juicio abreviado en una audiencia realizada este martes 23 de junio, donde intervinieron el fiscal Leonardo Villalba, y sus colaboradores Gabriela Barrientos, Javier Rodríguez e Inés Vega, integrantes de la UFI Delitos contra la Propiedad.
Según la investigación, uno de los episodios ocurrió en una vivienda del barrio René Favaloro. Allí, Sánchez aprovechó la ausencia momentánea de la propietaria para ingresar al inmueble donde se encontraban dos menores de edad. Cuando la mujer regresó, el delincuente la amenazó exigiéndole dinero o su teléfono celular y le advirtió que atentaría contra los niños si no obedecía. También la intimidó con incendiarle la casa si daba aviso a la Policía. Finalmente, escapó con un celular y una bicicleta.
Minutos después, el ahora condenado se dirigió a otra vivienda del mismo barrio, donde residía una mujer de 73 años. Tras insistir para que le abrieran la puerta, rompió una ventana e ingresó por la fuerza al domicilio.
Una vez dentro, golpeó a la jubilada en el rostro y otras partes del cuerpo, provocándole una caída que derivó en lesiones de consideración. Los estudios médicos posteriores determinaron que sufrió una luxación de hombro y una fractura en el cuello del húmero derecho. Tras la agresión, el delincuente sustrajo un televisor y un teléfono celular antes de darse a la fuga.
Los dos expedientes fueron acumulados en una misma causa y las partes acordaron una condena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial.
La calificación legal comprendió los delitos de robo simple y robo agravado por las lesiones provocadas, ambos en calidad de autor y en concurso real, figura que permitió unificar la respuesta penal por los dos hechos cometidos durante la misma madrugada.