El estremecedor caso que conmocionó a San Juan por el violento asalto y los abusos sexuales cometidos contra una mujer y su hija de 13 años en una vivienda de Concepción llegó este martes a una instancia clave. Los dos acusados mayores de edad, Thiago Yair Narváez Córdoba y Agustín Emanuel Vila, ambos de 18 años, comparecieron ante la Justicia para resolver la causa mediante un juicio abreviado.
Asalto y abuso sexual a una mujer y a su hija en Concepción: los acusados aceptan 10 y 18 años de cárcel
Thiago Yair Narváez Córdoba y Agustín Emanuel Vila admitieron su responsabilidad en el violento ataque ocurrido contra una mujer y su hija de 13 años.
Tras casi dos meses de investigación, en la que la fiscalía Delitos contra La Propiedad reunió abundante prueba contra los imputados, las partes del proceso llegaron a un acuerdo de juicio abreviado. El mismo fue presentado por los fiscales coordinadores de la UFI (Unidad Fiscal de Investigación) mencionada, Cristian Catalano y Claudia Salica y el ayudante fiscal Maximiliano Domínguez y tuvo el visto bueno del abogado querellante Juan Fonzalida, que señaló ante el tribunal que la mujer y su hija querían el proceso cuanto antes para rehacer sus vidas.
Fiscalía solicitó 15 años para Vila, que sumado a tres años de una condena anterior, se va a 18 años de cárcel, mientras que para Narváez la pena solicitada fue de 12 años, dichas condenas por ser couatores de múltiples delitos: robo triplemente agravado por uso de arma blanca, por ser poblado y en banda y por escalamiento; y abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el uso de arma blanca, y abuso sexual con acceso carnal.
Las pruebas con la que sostuvieron estos delitos fueron: los testimonios de las víctimas, las pericias psicológicas, secuestros de indumentaria utilizada por los malechores, parte del botín que se llevaron de la casa, diversos registros de videos de cámaras de seguridad que marcaron el camino previo y posterior que utilizaron los delincuentes y la incautación de mensajes y audios que se mandaron entre ellos después del robo y el abuso.
La audiencia fue extensa por la complejidad del hecho y por toda la prueba que tenía que presentar fiscalía ante el tribunal para arribar al acuerdo de juicio abreviado, pero se hizo más larga a raíz de las dudas que presentó uno de los acusados con respecto a seguir con el proceso porque no estaba de acuerdo con la pena. Se trata de Narváez. Es más, su abogada Filomena Noriega solicitó un cuarto intermedio de cinco minutos para hablar con su cliente. En tanto, el ayudante de la defensoría oficial, Germán Riveros, en representanción de Vila, no hizo ningún cuestionamiento a los términos del acuerdo.
Teniendo en cuenta las pautas del Código Penal Argentino, y que Narváez tiene 18 años y no cuenta con antecedentes penales, Fiscalía cerró finalmente con la defensa un monto de 10 años de cárcel. Aún así Narváez, a la hora de presentar su consentimiento frente las preguntas que le hacía el presidente del tribunal, el juez Pablo León, seguía presentando dudas con sus gestos y su forma de afirmar con un "sí". Ante esto, otro de los integrantes del tribunal, el magistrado Diego Manuel Sanz, le solicitó que lo haga con convicción. Finalmente aceptó la pena.
El tribunal, que tiene también el voto del juez Guillermo Adárvez, dispuso un cuarto intermedio para este miércoles a las 12 horas, cuando se pronuncie sobre la homologación del acuerdo de juicio abreviado y dictamine la sentencia que puede tener un monto menor al pactado por las partes, ya que los jueces solo pueden rebajar la pena si así lo consideran en estos casos.
El caso aberrante
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 16 de mayo de 2026, cuando tres delincuentes irrumpieron en una casa de Capital mientras una mujer, su hija adolescente y un niño de 8 años dormían. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, tres de los atacantes ingresaron al inmueble mientras un tercer implicado, menor de edad, permanecía afuera cumpliendo el rol de "campana". Narváez y Vila actuaron con dos menores de edad, que están siendo investigados por la Justicia de Menores.
Durante la audiencia, los fiscales fueron reconstruyendo el dramático episodio y describieron el nivel de violencia ejercido sobre las víctimas. Indicaron que las mujeres fueron reducidas, maniatadas y encapuchadas mientras los delincuentes recorrían la vivienda en busca de objetos de valor.
Uno de los momentos más angustiantes fue el que vivió el niño de 8 años. De acuerdo con el relato fiscal, el pequeño despertó por los ruidos, se escondió debajo de una frazada abrazando una tabla y permaneció inmóvil mientras uno de los delincuentes revisaba la habitación sin advertir su presencia.
La investigación sostiene que Vila abusó sexualmente de la adolescente, obligándola en dos oportunidades a practicarle sexo oral y sometiéndola además a otros actos de abuso. La menor logró quitarse parcialmente la venda que cubría sus ojos y pudo identificar a su agresor.
En tanto, la Fiscalía atribuyó a Narváez las agresiones sexuales contra la madre de la adolescente, además de las amenazas con un cuchillo y las agresiones físicas que sufrió durante el ataque. La investigación describe que entre ellos se arengaban para cometer los abusos sexuales.
Los investigadores remarcaron que la violencia ejercida trajo sobre la mujer consecuencias psicológicas. Un informe pericial incorporado al expediente concluyó que la víctima presentó síntomas compatibles con un severo trauma, entre ellos miedo constante, hipervigilancia, alteraciones del sueño y una profunda preocupación por las consecuencias que el hecho tuvo sobre sus hijos y su vida cotidiana.
Tras consumar los el robo, la vioencia y los abusos por más de una hora, los delincuentes escaparon con teléfonos celulares, computadoras, un reloj, prendas de vestir y otros objetos de valor. Parte del botín fue recuperado posteriormente durante distintos allanamientos.