Sigue sin resolverse el posible sobreseimiento de Juan Pablo Echegaray (hijo de un juez federal) en la causa por la muerte de Lucía Rubiño, cuyos familiares y amigos estuvieron este lunes presentes en la puerta de Tribunales para pedir que el hijo del juez no sea desligado, que es lo que pretende Fiscalía.

“Lo único que queremos es hacernos escuchar para que los jueces sepan que Lucía no está sola, que detrás de Lucía hay un montón de familias que hemos pasado lo mismo que están viviendo su papá y mamá, que no vivan lo que vivimos nosotros”, indicó Guillermo Chirino, integrante de la Asociación Familias del Dolor y la Esperanza.

El grupo llevó carteles, remeras y velas para manifestarse pacíficamente sobre calle Rivadavia mientras en el interior de Tribunales se reanudaba el debate.

El fiscal coordinador de la UFI de Delitos Especiales, Iván Grassi, ya pidió formalmente que Echegaray sea desvinculado con un sobreseimiento del presunto homicidio culposo, ocurrido alrededor de las 3,20 del 15 de octubre de 2023. La causa pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles, día en el que la Parte Querellante expondrá su postura.

El abogado que representa a la familia de Lucía, Marcelo Fernández, fue muy duro con el MPF, puesto que tiene una “falta de objetividad absoluta”. “Juan Pablo Echegaray no circulaba por su carril, sino que lo hacía por el medio de la calle”, dijo el querellante al salir de la sala.

¿Qué quiso hacer Juan Pablo Echegaray cuando transitaba a baja velocidad en una camioneta, dio un leve volantazo y finalmente frenó, antes de que un chico en otro auto, en sentido contrario, frenara, lo esquivara, perdiera el control y estrellara el vehículo contra Lucía Rubiño (tenía 16 años) y la pared de una casa en el barrio Profesional de Rivadavia? Para el fiscal Grassi, la interpretación que hicieron al menos 6 peritos de esa maniobra registrada en videos, no deja lugar a dudas y derivó en el pedido de sobreseimiento. Esa coincidencia lo llevó a concluir que Echegaray iba por su carril a 24 km por hora, que el otro chico circulaba a unos 60 km por hora por el carril de Echegaray y que este, para evitar un choque, alcanzó girar invadiendo con su rueda delantera el carril contrario hasta frenar por completo.

Para los abogados de la familia de la víctima, Marcelo Fernández y Nadia Derka, esa interpretación es errónea, porque los peritos que ellos ofrecieron y al menos 10 testigos presenciales (esa noche varios jóvenes se reunieron en una casa), incluido el chico que atropelló y mató a Lucía, ponen en cabeza de Echegaray la ejecución de una maniobra que lo vincula como partícipe.

Según Fernández, el chico que atropelló y mató a Lucía (investigado por homicidio con dolo eventual en la Justicia de la Niñez) aseguró en su despacho que Echegaray lo encandiló y, sorpresivamente, invadió su carril, obligándolo a la maniobra que terminó con los días de la jovencita.

Fernández cuestionó a los peritos de Fiscalía, porque primero aseguraron que Echegaray iba por su mano y luego corrigieron para decir que había invadido el carril de circulación contraria. Además, remarcó los numerosos testimonios de otros jóvenes que declararon haber visto a los dos conductores transitando por el medio de la calle. Y a Echegaray haberse ‘atravesado’ en el camino del otro jovencito.

El miércoles continuará la audiencia en la que el juez debe decidir si Echegaray es sobreseído como pide Fiscalía. O mantener la imputación contra ese joven y mandar el caso a juicio como pretende la Parte Querellante. Si el joven es desvinculado, Fernández anticipó que impugnará la resolución.