Este viernes, la Justicia dictó sentencia contra los integrantes de la banda responsable del violento asalto que cambió para siempre la vida de Emmanuel Rodríguez, un empresario de 43 años que, como consecuencia del ataque, quedó en estado de cuadriplejia irreversible. El hecho, calificado como un ataque planificado con “alevosía”, ocurrió en una casa del barrio privado San Juan de Los Olivos, en Rawson, donde los delincuentes ingresaron tras cortar el cerco perimetral y forzar una ventana.

Las condenas

Tras el acuerdo de juicio abreviado al que arribaron los abogados defensores y los fiscales de la UFI Delitos Contra La Propiedad, el tribunal impuso penas de cumplimiento efectivo para los tres coautores principales del delito de robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por las lesiones gravísimas causadas. Sebastián Aguirre fue condenado a 14 años de prisión de cumplimiento efectivo y declarado reincidente; Pablo Ezequiel Pérez, a 12 años de prisión de cumplimiento efectivo, también bajo la condición de reincidente y Brian Ezequiel Álvarez Cuello, a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Asimismo, Enzo Alfredo Pérez Agüero y Franco Alfredo Monteleone recibieron una pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de encubrimiento agravado, siendo ambos declarados reincidentes.

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Claudia Salica y Cristian Catalano, fiscales coordinadores de la UFI Delitos Contra La Propiedad e investigadores de la causa.

Los abogados defensores Analía Del Valle López, Federico Torés, Gabriel Rosales y las defensoras oficiales Sandra Leveque y Cecilia Mut dieron visto bueno al acuerdo presentado por los fiscales coordinadores Claudia Salica y Cristian Catalano.

Un ataque con extrema crueldad

Durante el proceso, se destacó la vulnerabilidad agravada de las víctimas, ya que el asalto se produjo durante la noche en una vivienda que, por encontrarse en un barrio privado, contaba con defensas limitadas a sistemas de monitoreo y cercos verdes. Al momento del ataque, en la casa no solo estaban Rodríguez y su esposa, Cecilia Bergman, sino también sus dos hijas de 9 y 10 años, quienes se encontraban a pocos metros de donde ocurrió el hecho.

La fiscalía subrayó la falta de arrepentimiento de los delincuentes, citando conversaciones entre ellos donde no manifestaban interés por la salud del empresario, sino únicamente preocupación por las consecuencias legales si este sobrevivía o no.

El impacto del asalto ha sido devastador para la unidad familiar. Emmanuel Rodríguez depende actualmente de asistencia mecánica permanente y solo conserva un leve movimiento en los dedos de su mano derecha, sin fuerza suficiente para sujetar objetos.

Esta situación ha forzado un “desarraigo” familiar, ya que el empresario debe permanecer internado en la provincia de Buenos Aires para su tratamiento, mientras que su esposa e hijas residen en San Juan. Además de las secuelas físicas, el informe psicológico reveló que tanto la esposa como las niñas sufren graves trastornos de ansiedad, fobias y temor constante tras la traumática experiencia.