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FINAL FELIZ

El milagro de Carlos Cáceres: su hija dio detalles sobre cómo sobrevivió al terremoto en Colombia y dijo que sueña con traerlo a San Juan

La familia del sanjuanino de 69 años llevaba varios días sin poder comunicarse con él. Carla Cáceres relató a Diario de Cuyo el momento en que una vecina logró reconocerlo y cómo finalmente pudo hablar con su padre.

Por Vanessa Chaparro 11 de agosto de 2026 - 16:56

La angustia terminó este martes para Carla Cáceres. Después de varios días sin noticias sobre su padre, Carlos Luis Cáceres, el sanjuanino de 69 años que se encontraba en Dosquebradas, Colombia, pudo ser localizado sano y salvo tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país. En diálogo con Diario de Cuyo, su hija contó en detalle cómo fue el inesperado operativo que permitió encontrarlo.

La noticia llegó alrededor de las 14.30, después de días de incertidumbre. Después de la amplia repercusión mediática, una mujer que vive en el mismo sector donde se encuentra Carlos salió a buscar señal de teléfono para poder comunicarse con su familia. En ese momento, recibió una serie de mensajes y, entre ellos, una fotografía del sanjuanino.

“Fijate que hay un argentino que está perdido”, le dijeron a la mujer. La descripción coincidía con la zona donde ella se encontraba y, cuando vio la imagen, lo reconoció inmediatamente. “No hay argentinos en esa zona. Ella dice: ‘Sí, lo conozco, es él, es él’”, relató Carla a este medio.

El problema era que la mujer solamente tenía señal en determinado punto. Por eso, tomó una decisión clave: debía ir personalmente a buscar a Carlos y llevarlo hasta el lugar donde pudiera comunicarse. Así fue como finalmente llegaron hasta la vivienda del sanjuanino y lo trasladaron para poder establecer contacto con su familia.

Para Carla, el llamado fue el final de varios días de desesperación. Cuando pudo hablar con su padre, lo encontró en shock y llorando, pero consciente y en condiciones que, dentro de la gravedad de la situación, eran buenas.

Carlos le contó que estaba golpeado, principalmente en las piernas, pero que podía moverse y que no presentaba, al menos hasta ese momento, dolores que hicieran pensar en una lesión grave. Carla es enfermera y, apenas pudo comunicarse con él, comenzó a hacerle preguntas y darle indicaciones para detectar posibles signos de alarma. “Le di todas las pautas de alarma, todo, algún golpe que pueda llegar a tener, que esté atento”, explicó.

El sanjuanino todavía no había podido recibir atención médica. La zona donde se encuentra continúa sin electricidad y la asistencia de los equipos de emergencia todavía no había llegado hasta ese sector.

Según le explicó Carlos a su hija, los golpes se produjeron durante el terremoto, cuando el movimiento fue tan intenso que prácticamente lo hizo caer y desplazarse dentro del lugar.

“No sonó nada”: cómo vivió Carlos el terremoto

Durante la comunicación, Carlos también pudo contarle a su hija cómo vivió el terremoto. El movimiento se produjo durante la mañana y, según relató, no hubo una alerta previa que les permitiera anticipar la magnitud del fenómeno. Al comienzo pensó que se trataba de uno de los movimientos sísmicos menores que ya habían experimentado en la zona. Pero rápidamente se dieron cuenta de que era algo completamente diferente.

“No sonó nada”, le explicó Carlos a Carla. Recién después, cuando el terremoto ya había comenzado, sonaron las alarmas mientras la gente intentaba salir de los lugares donde se encontraba. En medio del impacto, el sanjuanino llegó a decirle a su hija una frase que refleja la dimensión de lo que estaba viviendo: “Hija, desapareció Pereira”.

Sin embargo, Carlos todavía desconoce buena parte de la magnitud de los daños provocados por el terremoto. Al permanecer sin luz y sin acceso a las noticias, solamente conoce lo que pudo observar en los alrededores de su vivienda. “Él no está viendo noticias, no tiene acceso a nada. No sabe lo que pasa fuera de todo eso”, explicó Carla a DIARIO DE CUYO.

Dentro de la tragedia, otra de las buenas noticias fue que el departamento donde vive Carlos no sufrió daños estructurales importantes. Según le contó a su hija, solamente se desprendieron algunos sectores del techo y hubo daños menores, pero la construcción no quedó en riesgo de derrumbe.

La situación es muy diferente a la que se observa en otros sectores afectados por el terremoto, donde hubo edificios y estructuras severamente dañadas.

Un sanjuanino acostumbrado a los terremotos

Carlos vive en Colombia desde hace aproximadamente cinco años, aunque antes pasó varios años en Europa. Nacido y criado en San Juan, también tiene en su memoria el terremoto que afectó a la provincia en 1977. Esa experiencia, según Carla, posiblemente haya sido determinante para que pudiera reaccionar frente al movimiento que sacudió Colombia. “Él ya vivió el terremoto en San Juan. Tiene experiencia en esto”, contó su hija.

Incluso, pese a encontrarse viviendo en una de las zonas afectadas, Carlos suele ser quien se preocupa por Carla cuando se producen movimientos sísmicos en San Juan. “Él está más pendiente de mí que si tengo algún problema, que si tembló San Juan, que cómo estoy”, contó entre risas y emoción.

Durante años, su padre le explicó cómo actuar ante un terremoto y dónde debía ubicarse en caso de una emergencia. Le hablaba especialmente de la zona donde vive y de la importancia de saber dónde encontrarse y cómo comunicarse.

La búsqueda que movilizó a familiares, periodistas y autoridades

La hija de Carlos reconoció que durante los últimos días atravesó momentos de enorme angustia. Había llegado recientemente a la provincia de San Juan y, según explicó, no conocía demasiado sobre los mecanismos para activar una búsqueda internacional.

Por eso, una de las primeras cosas que hizo fue comunicarse con medios de comunicación para pedir ayuda. A partir de allí, la historia comenzó a difundirse y diferentes periodistas se comunicaron con ella para conocer el caso y ayudar a visibilizar la desaparición.

Carla destacó especialmente la solidaridad que recibió y aseguró que esa difusión fue fundamental para que finalmente alguien pudiera reconocer a su padre en Colombia. “Yo sé que todo esto hizo que hoy en día lo pudiera haber encontrado”, afirmó.

También agradeció la intervención de autoridades provinciales y el contacto con la Cancillería para intentar localizar al sanjuanino.

Finalmente, después de varios días sin dormir y de una búsqueda cargada de incertidumbre, Carla pudo volver a escuchar la voz de su papá. “Feliz, muy buenas noticias, feliz, feliz”, fueron sus primeras palabras al confirmar que Carlos estaba vivo.

Ahora comienza otra etapa: esperar que pueda recibir asistencia médica, que se restablezcan los servicios en la zona y que Carlos pueda recuperarse de los golpes sufridos durante el terremoto. Para su familia, sin embargo, lo más importante ya ocurrió: después de días de angustia, finalmente saben dónde está y pudieron hablar con él.

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