La justicia penal de San Juan investiga al padre del menor, que arrojó positivo en test de cocaína en Pocito, por presuntas lesiones y por la intoxicación con estupefacientes detectada en el organismo del pequeño. El Ministerio Público Fiscal solicitó prisión preventiva debido a los antecedentes del acusado y el riesgo de fuga.
El papá del niño intoxicado con cocaína en Pocito tiene condena por narcomenudeo: estará dos meses en el penal
El hombre cuyas iniciales son R.M.M. será investigado por lesiones y en caso de comprobarse que el niño tomó cocaína, cualquiera sea la circunstancia, el caso podría pasar a la Justicia Federal.
Es que el individuo, cuya iniciales de su nombre son R.M.M, tiene antecedentes por narcomenudeo y tenencia de droga. Es por ello, que el juez Federico Rodríguez compartió el criterio del fiscal Alberto Martínez y la ayudante fiscal Virginia Pérez Lloveras, de la UFI CAVIG, y ordenó que el imputado quede detenido por dos meses en el Penal de Chimbas, pese a la oposición de la abogada defensora Filomena Noriega.
La letrada señaló que el imputado es el sostén de su familia y tiene varios trabajos, uno de esos como repartidor de Pedidos YA. Además justificó que la solicitud de prisión preventiva no era necesario porque fiscalía ya contaba con todos los elementos de prueba.
El niño de 4 años, identificado como L.M.B, se encuentra en el centro de una compleja investigación judicial en la provincia de San Juan, luego de ingresar al Hospital Federico Cantoni con un fuerte traumatismo craneal y arrojar un resultado positivo por cocaína en sus exámenes toxicológicos. El hecho ocurrió mientras el menor se encontraba bajo el cuidado y custodia de su progenitor.
El ingreso al hospital y el hallazgo de droga
El pasado 1 de mayo, el menor llegó al nosocomio en estado de inconsciencia y con un golpe visible en la cabeza. Ante la gravedad del cuadro, que incluía vómitos y un estado de excitación sensorial, fue derivado al Hospital Guillermo Rawson para estudios neurológicos. Si bien las tomografías descartaron lesiones cerebrales permanentes, el análisis de orina reveló la presencia de cocaína en el cuerpo del niño.
Debido a este hallazgo, se dio intervención inmediata a la línea 102 y al sistema acusatorio de la provincia. El Ministerio Público Fiscal calificó la situación como de vulnerabilidad extrema y ordenó la extracción de muestras biológicas (sangre y orina) al padre para determinar si también se encontraba bajo los efectos de sustancias. En caso de comprobarse esto, la causa podría pasar también a la Justicia Federal.
La versión del padre y las sospechas de la fiscalía
El investigado, R.M.M., sostuvo en su declaración que el niño se lesionó accidentalmente mientras jugaba al fútbol en una plaza con los hijos de su actual pareja. Según su relato, el menor regresó de la plaza llorando tras haber tropezado con otro niño y golpearse la cabeza, momento en el que él decidió trasladarlo al hospital. R.M.M. negó haber golpeado a su hijo y aseguró que las marcas que presenta el niño podrían deberse a los procedimientos médicos realizados para contenerlo durante la aplicación de inyecciones.
Sin embargo, desde fiscalía indicaron que no pudieron constatar una explicación coherente sobre cómo el niño sufrió el golpe, sumado al agravante de la intoxicación con drogas. Además, personal de salud que atendió al niño cuando llegó con su padre indicó que este no podía hablar y parecía estar bajo los efectos de estupefacientes.
Por otra parte, desde CAVIG informaron que el día 2 de mayo, mientras se le tomaba la denuncia a la madre del menor, el padre se retiró del hospital y no pudo ser localizado por las brigadas policiales de CAVIG durante ese momento.
Medidas judiciales y antecedentes
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal solicitó seis meses de investigación y la medida de prisión preventiva para el acusado. Esta solicitud se fundamenta en que R.M.M. posee tres antecedentes condenatorios (dos en el fuero federal y uno por una denuncia previa de la madre del niño), lo que incrementa el riesgo procesal.
La primera condena fue de cuatro años de prisión efectiva y fue registrada en el año 2015 por tenencia de droga con fines de comercialización. La segunda fue de un año de prisión efectiva en el año 2019, pero en esta ocasión solo por tenencia de droga. La tercera condena fue de un mes de prisión efectiva por hurto simple en contexto de violencia de género.
Como parte de la evidencia, los investigadores secuestraron los dos teléfonos celulares del imputado para analizar sus conversaciones y solicitaron el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas en las inmediaciones de su domicilio, en Pocito.
Asimismo, fijaron la realización de una declaración videograbada del niño (Cámara Gesell) para el 14 de mayo, con el fin de que sea oído bajo protocolos que eviten su revictimización.
En un allanamiento en su domicilio al imputado le encontraron un envoltorio con una sustancia blanca. El Departamento de Drogas Ilegales hizo el testeo y confirmó que no era cocaína.