Este viernes 6 de febrero de 2026 se realizó la audiencia de formalización de la causa contra Enzo Martín Aráoz Palacio, acusado de ser responsable del botellazo que dejó gravemente herido en el cuello a un joven, de apellido Manrique, durante un show o más bien conocido como la “misa” de Omega el pasado 19 de enero en el boliche Way Club, situado en lateral de Ruta 40 antes de Makro. La jueza Flavia Allende le imputó el delito de lesiones leves y le otorgó la excarcelación, a pesar del pedido fiscal de tres meses de prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
Hacía casi un mes que era buscado, pero recién este jueves Aráoz Palacio se entregó ante la Justicia, según la versión del abogado de la defensa, José Manuel Beltrán Bengoa, porque se enteró que un primo fue a declarar por la causa y a él no lo habían citado. Que cuando fue a Tribunales se enteró que tenía un pedido de captura.
Ante la jueza Allende, el imputado declaró, a pesar de que dijo que no lo iba a hacer. Negó los hechos y dijo que “también le pegaron un botellazo, pero que no denunció el hecho porque al agresor es un reconocido delincuente y temía represalias”. Como se pueden ver en las fotos de la nota, Aráoz Palacio tenía una venda en su cabeza.

El fiscal Adrián Riveros, de la UFI Genérica, pidió que la investigación dure tres meses, y por el mismo término, la prisión preventiva para el imputado, argumentado que todavía tienen testimonios que recolectar y que Aráoz Palacio puede influir en los mismos porque conoce a una gran parte de los testigos, entre los que hay primos y amigos de su familia.
Entre las pruebas que presentaron ante la jueza, el fiscal Riveros y las ayudantes fiscales Paula Soto y Eliana Roca mostraron los videos registrados por las cámaras de seguridad de Way Club. Fueron 16 registros fílmicos en total, pero los investigadores solo difundieron los más importantes que muestran el ingreso de Aráoz Palacio, que era un habitué del boliche junto a su pareja, la gresca y la salida del imputado, después de la pelea.

En los mismos, Aráoz Palacio sería un hombre de remera blanca mangas cortas y pantalón corto de jean. A la salida sale con una gorra negra, que en principio llevaba su pareja y se la ve con ella en la entrada. Aún resta que la víctima haga una rueda de reconocimiento para identificar a su agresor. “Cuando esto ocurra, la decisión de esta magistrada será diferente”, expresó Allende al resolver que el imputado quede en libertad.
El hecho
El hecho ocurrió cerca de las 6 de la mañana del lunes 19 de enero, en el local bailable Way Club ubicado sobre el lateral de Ruta 40, entre calles Putaendo y La Troja. En medio de una pelea generalizada, Aráoz Palacio atacó al joven con una botella de vidrio, provocándole un profundo corte en el cuello, a centímetros de una zona vital, según la investigación fiscal.

La gresca se habría dado por el robo de un celular. Al parecer le achacaban dicho robo a Aráoz Palacio y la víctima era la madre de Manrique. En ese contexto, el hombre recibió un botellazo y este respondió. Tras la pelea, los patovicas del boliche sacaron a Aráoz Palacio del lugar y le pidieron que se retirara.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Guillermo Rawson, donde recibió ocho puntos de sutura y quedó internada. Si bien el cuadro inicial generó gran preocupación, con el correr de las horas los médicos descartaron riesgo de vida y le dieron el alta.

