“Venía muy fuerte y lo agarró de atrás”, se quejó Saúl (35), el mayor de los cinco hijos de Rubén Doroteo Mallea, el ciclista que falleció luego de ser embestido por un motociclista en Pocito. La acusación es contra el conductor de la moto, llamado Lucas Castro Silva (27), quien a los primeros pesquisas que llegaron al lugar tras el siniestro les dijo que el hombre de la bicicleta se abrió hacia el centro de la calle para evitar un pozo y que esa maniobra no le dejó margen de reacción.

“No hay ningún pozo en la calle, el de la moto venía muy fuerte. Ni siquiera choca la bici, directamente impacta al cuerpo de mi papá, por eso la bici tiene apenas el manubrio dañado”, señaló Saúl, con bronca.

Rubén Doroteo Mallea tenía 61 años. El lunes a eso de las 14.30, murió en el hospital Guillermo Rawson a causa de las graves heridas que le había dejado el accidente, que ocurrió alrededor de las 12,10 del jueves pasado sobre la calle Frías entre Granaderos y Proyectada, en la zona del conflictivo barrio Teresa de Calcuta, en Pocito.

Ese día había ido a visitar a un hermano (vieron por TV el Giro de Italia), quien lo invitó a quedarse un rato más. El fallecido le dijo que debía irse a su casa. “Voy a comer y a dormir”, le explicó. Esas fueron sus últimas palabras, pues en el camino a su vivienda sufrió el impacto letal.

El hijo de la víctima contó que desde ese momento su vida quedó en pausa y que en el Hospital Rawson estuvo siempre sedado, sin reacción. Hasta que el lunes se desencadenó el peor final.

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Mallea, que vivía en el Barrio Huarpe de Pocito, era albañil pero en el último tiempo había dejado de trabajar “porque ya estaba grande”. Entonces se dedicaba a sus hijos (el menor tiene 16 años) y también había retomado los entrenamientos con su bicicleta. “Quería volver a competir”, afirmó su hijo. El fallecido había participado en competencias de categoría Libres y tiempo atrás a nivel de federaciones, “en la época del Pitufo Castro”.

“Que la Justicia actée como tiene que actuar… nada devuelve la vida de mi padre, pero esto no puede quedar así. Estamos todos con mucho dolor, lo necesitamos y un niño menor queda sin padre”, lamentó Saúl, aguantando el llanto.

Y cerró: “Nadie sale con intención de matar a nadie, pero que se investigue si ese chico venía en condiciones de manejar la moto”.

EL DOLOR DE SU HIJA