Una investigación que comenzó por una serie de robos de ruedas de auxilio terminó destapando un presunto faltante de neumáticos dentro de la propia Policía de San Juan. Este martes, el cabo Franco Nicolás Narváez Rivero, de 29 años, fue imputado provisoriamente por peculado, luego de que se detectara que cubiertas halladas en un domicilio particular pertenecían a la fuerza.
La investigación por un robo de ruedas terminó con un policía imputado por peculado y un escándalo interno en la fuerza provincial
La causa comenzó por una serie de robos de ruedas de auxilio en vehículos particulares, pero un allanamiento llevó a los investigadores hasta un cabo de Automotores. Allí apareció otro dato: faltaban 90 neumáticos de los depósitos de la Policía de San Juan.
La causa era investigada inicialmente por la fiscal Claudia Salica a partir de aproximadamente 12 hechos ocurridos entre junio y julio, todos con una modalidad similar: delincuentes sustraían ruedas de auxilio de vehículos particulares.
En ese contexto, las pesquisas llevaron a los investigadores hasta una vivienda del barrio Natania 20, donde fueron hallados neumáticos acopiados. La propietaria del lugar explicó que era cuñada de Narváez y que los había recibido de él para guardarlos porque no tenía espacio donde almacenarlos. Según esa versión, el policía planeaba utilizarlos para un futuro emprendimiento de gomería.
A partir de ese procedimiento se produjo el giro de la investigación. La Policía realizó un relevamiento del stock de neumáticos de la Sección Automotores (D-4) y detectó un faltante de 90 unidades. Luego, los investigadores reconocieron las cubiertas secuestradas en el domicilio de la familiar de Narváez y determinaron que pertenecían a la Policía de San Juan.
Con un nuevo delito en el horizonte, se sumó a la investigación el fiscal Roberto Ginsberg, de la UFI Delitos Espciales, que investiga el accionar de policías en San Juan.
Narváez llevaba varios años desempeñándose como gomero en Automotores, según explicó Salica, y tenía acceso a los neumáticos de la repartición. Su teléfono celular fue secuestrado y quedó bajo resguardo para ser sometido a pericias.
Pero la audiencia tuvo además un capítulo inesperado. El policía declaró y apuntó contra sus superiores, al sostener que dentro de la dependencia existirían maniobras irregulares. Al mismo tiempo, aseguró que las cubiertas encontradas eran de su propiedad y que las había adquirido “de buena fe”.
Su abogado, Faustino Gélvez, pidió que se investigaran los señalamientos realizados por su defendido y solicitó que Narváez atravesara el proceso en libertad.
Finalmente, el juez de Garantías Diego Sanz dispuso su libertad bajo reglas de conducta. Deberá presentarse cada 15 días en una comisaría y permanecer sometido al proceso mientras avanza una investigación que ahora no solo busca determinar qué ocurrió con los neumáticos faltantes, sino también establecer si existieron otras responsabilidades dentro de la estructura policial.